Los mítines de Trump en Texas marcaron este martes la recta final de la campaña republicana antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
Los mítines de Trump en Texas marcaron este martes la recta final de la campaña republicana antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezó dos actos en un mismo día —Corpus Christi, en la costa del golfo de México, y Lubbock, en el noroeste del estado— con un mensaje dirigido a movilizar a sus bases: prosperidad económica, ataques a sus rivales por sus posiciones sobre inmigración y derechos de las personas transgénero, y la promesa de una gasolina mucho más barata.
Texas no elige a un demócrata en una contienda de alcance estatal desde hace más de treinta años, pero esta vez el mapa preocupa en el campo republicano. La candidatura del demócrata James Talarico al Senado y cuatro reñidas disputas por escaños de la Cámara de Representantes en el sur del estado —entre ellas la del cantante Bobby Pulido— han dado esperanzas a los demócratas y puesto en alerta a los republicanos, que ven en la gira presidencial un intento de cerrar filas antes de que sea tarde.
Los mítines de Trump en Texas pusieron el foco en la energía y el bolsillo
En Corpus Christi, el mandatario dio un protagonismo especial al sector energético, en un momento en que el encarecimiento de los combustibles por la guerra con Irán agrava las dificultades de los estadounidenses para afrontar el costo de vida. Trump promovió allí la llegada de un buque con un millón de barriles de petróleo venezolano, el primero que arriba al país como parte del acuerdo entre Washington y Caracas, nueve meses después de la intervención militar en el país suramericano en la que fue depuesto y arrestado el expresidente Nicolás Maduro.
«Los precios de la gasolina y del diésel pronto bajarán. Se desplomarán para el consumidor», prometió Trump ante sus seguidores. La gasolina costaba este martes una media de 4,27 dólares por galón, frente a los 2,98 dólares que marcaba al inicio del conflicto con Irán, según la asociación automovilística AAA. El alza de los combustibles se suma a otras presiones sobre el bolsillo: la inflación interanual alcanzó el 3,7 % en septiembre, mes en el que la gasolina se encareció un 9,1 % respecto al mes anterior, de acuerdo con los datos oficiales.
«Dolor a corto plazo, beneficios a largo plazo»
Aunque reconoció que había previsto un aumento del precio del petróleo antes de atacar Irán, Trump defendió su decisión como necesaria para impedir que ese país obtenga un arma nuclear. «Dolor a corto plazo, pero beneficios a largo plazo», sostuvo el presidente, quien también aseguró que Estados Unidos está «ganando una fortuna» por la situación en Oriente Medio.
En el plano electoral, el mandatario vinculó al candidato republicano Ken Paxton con la industria petrolera del estado y acusó a Talarico —a quien tildó de comunista— de querer desmontar la industria energética estatal. Talarico, que como legislador estatal ha criticado los combustibles fósiles, propone en su programa para el Senado proteger los empleos del petróleo y el gas e impulsar a la vez las energías renovables.
Un llamado a votar como si él estuviera en la papeleta
Trump insistió en su llamado a las bases republicanas para que acudan a votar como si él «estuviera en la papeleta», y repitió su polémica promesa de entregar pagos de 5.000 dólares a todos los ciudadanos si los republicanos mantienen el control de ambas cámaras del Congreso. La gira por Texas forma parte de la ofensiva final del presidente en la última semana de campaña, en la que el propio mandatario ha asegurado que aceptará el resultado de las elecciones legislativas si «son limpias».
Varios miembros del Gabinete acompañaron a Trump en los mítines, incluido el secretario de Estado, Marco Rubio, quien subió al escenario en ambas ciudades para elogiar, con pocas frases, las políticas del Gobierno republicano. Con Texas convertido en termómetro de la contienda, la movilización de la base será decisiva el 3 de noviembre para saber si los republicanos conservan sus mayorías en el Congreso.