La exigencia de un secretario general de la ONU latinoamericano quedó plasmada este martes en una declaración conjunta de la Comunidad de Estados.
La exigencia de un secretario general de la ONU latinoamericano quedó plasmada este martes en una declaración conjunta de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), firmada por sus 33 países miembros y presentada en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. El bloque pidió que la sucesión de António Guterres, cuyo mandato termina el 31 de diciembre de 2026, recaiga por fin en América Latina y el Caribe.
La embajadora de Uruguay ante la ONU, Laura Dupuy Lasserre, fue la encargada de leer el texto en nombre del grupo. La declaración sostiene que ha llegado el momento de que un nacional de América Latina y el Caribe ocupe la secretaría general y subraya la importancia de garantizar la igualdad de oportunidades y el respeto de la representación geográfica equitativa en el proceso de selección.
Un secretario general de la ONU latinoamericano, una deuda de ocho décadas
El reclamo tiene un trasfondo histórico que la propia región conoce bien: en los 80 años de historia de Naciones Unidas, solo un latinoamericano ha ocupado el cargo, el peruano Javier Pérez de Cuéllar, secretario general entre 1982 y 1991. Desde entonces, la jefatura de la organización ha rotado entre África, Asia y Europa, mientras América Latina y el Caribe acumulaban más de tres décadas sin un nacional al frente.
La declaración lleva las firmas de Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Dominica, Ecuador, El Salvador, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, San Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay, Venezuela y Argentina. Es decir, el bloque completo, sin excepciones.
Los nombres que ya suenan para suceder a Guterres
Aunque el proceso de selección aún no se ha puesto en marcha de manera oficial y todavía no se han presentado candidaturas formales, en la región ya circulan varios nombres con aspiraciones: la costarricense Rebeca Grynspan, secretaria general de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo; el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, la agencia que enfrenta por estos días las acusaciones de Irán sobre su imparcialidad; la exministra guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett y las ecuatorianas María Fernanda Espinosa e Ivonne A-Baki. La expresidenta de Chile Michelle Bachelet, cuyo nombre sonó con fuerza, retiró su candidatura el mes pasado. La Celac, eso sí, dejó claro que el proceso no debería limitarse a los candidatos ya mencionados procedentes de la región.
El secretario general es seleccionado por el Consejo de Seguridad, que recomienda un nombre, y nombrado después por la Asamblea General. La presidenta de ese órgano, la exministra alemana de Asuntos Exteriores Annalena Baerbock, espera que la primera lista de candidatos se presente en noviembre. Guterres, que ocupa el cargo desde 2017, agotará su segundo mandato la noche del 31 de diciembre de 2026.
La movida de la Celac llega en una semana de intensa actividad latinoamericana en la sede neoyorquina, donde también se libra la pulseada anual por el embargo a Cuba, que este mismo martes enfrentó a Washington y La Habana en un choque directo ante la ONU. Con la declaración conjunta, la región busca llegar unida a una negociación que se decide en el Consejo de Seguridad, donde el respaldo de las potencias con derecho a veto será tan decisivo como el consenso regional.