Irán acusa al OIEA de actuar sin imparcialidad en la supervisión de su programa nuclear, en una denuncia lanzada este martes desde Corea del Sur.
Irán acusa al OIEA de actuar sin imparcialidad en la supervisión de su programa nuclear, en una denuncia lanzada este martes desde Corea del Sur, apenas horas antes de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas examine los presuntos incumplimientos de Teherán con sus compromisos internacionales.
El organismo publica sus informes en el portal del OIEA. Las declaraciones las hizo Hossein Derakhshandeh, subdirector de la Organización de Energía Atómica de Irán, durante una conferencia ministerial del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) celebrada en Incheon. Ante los delegados, el funcionario sostuvo que la actuación del organismo se ha visto condicionada por intereses políticos y se ha alejado de las responsabilidades que le fijan sus propios estatutos.
Irán acusa al OIEA de ceder a presiones políticas
«La experiencia de los últimos años ha demostrado que este organismo se ha visto influido por consideraciones políticas y se ha alejado del ejercicio imparcial de las responsabilidades que le atribuye su Estatuto», expresó Derakhshandeh. La frase resume la posición que Teherán viene repitiendo desde que la Junta de Gobernadores del OIEA aprobó en septiembre una resolución que señaló presuntos incumplimientos iraníes de sus obligaciones de no proliferación nuclear.
Esa misma resolución decidió remitir el caso al Consejo de Seguridad de la ONU, que tiene previsto analizar este martes la situación del programa nuclear iraní. El organismo ha solicitado acceso a distintas instalaciones para verificar las actividades y los materiales existentes en el país, pero Teherán restringió la cooperación con los inspectores internacionales después de los ataques ejecutados por Israel y Estados Unidos en junio de 2025.
Los bombardeos que rompieron la cooperación
La situación se agravó tras los nuevos bombardeos de febrero de 2026, que desencadenaron otra escalada militar en Oriente Medio. Durante su intervención en Incheon, Derakhshandeh calificó de ilegales los ataques contra las instalaciones nucleares iraníes y cuestionó la respuesta del OIEA, al considerar que no ha sido suficientemente firme frente a ellos.
El funcionario denunció que una central nuclear en construcción por empresas iraníes fue alcanzada por ataques estadounidenses y sostuvo que las instalaciones afectadas se encontraban bajo las salvaguardias del organismo internacional. «Estos ataques constituyen una violación manifiesta de la Carta de las Naciones Unidas, del derecho internacional y de las resoluciones de la Conferencia General del Organismo sobre la prohibición de ataques contra instalaciones nucleares pacíficas», manifestó.
Grossi lleva el informe a Nueva York
El director general del OIEA, Rafael Grossi, canceló su participación presencial en la conferencia de Corea del Sur por su viaje a Nueva York, donde debe presentar un informe ante el Consejo de Seguridad. Grossi explicó su ausencia a los participantes mediante un videomensaje, en un gesto que subraya dónde se decide ahora el pulso: no en la conferencia ministerial, sino en la sala del máximo órgano de la ONU.
Las tensiones entre Irán y el organismo se han intensificado en los últimos meses, especialmente después de que Teherán acusara a Grossi de contribuir a justificar las operaciones militares de Estados Unidos e Israel con informes que considera controvertidos. El choque llega en un momento en que también siguen abiertas otras vías de diálogo, como la que muestra el acuerdo de Irán y el pacto de La Meca para seguir dialogando y rebajar la tensión regional.
Irán acusa al OIEA también de no proteger sus instalaciones. La revisión del programa nuclear iraní en Naciones Unidas se produce, además, en medio de las dificultades para restablecer las inspecciones internacionales y de un clima de desconfianza mutua. El Consejo ya ha sido escenario de otros debates recientes, como la alerta de la ONU sobre Hebrón. Del resultado de la sesión del Consejo de Seguridad dependerá si el caso escala hacia nuevas medidas contra Teherán o si se abre una ventana para recomponer la verificación sobre el terreno, hoy prácticamente suspendida.
Diplomáticos citados en los pasillos de la conferencia de Incheon admiten que el margen de acuerdo es estrecho: sin inspectores sobre el terreno, cada informe del OIEA se apoya en datos parciales, y cada acusación de Teherán sobre parcialidad encuentra eco en los países que cuestionan la doble vara de medir en materia de no proliferación. Por ahora, lo único seguro es que la palabra pasa a Nueva York.