La reforma de Frontex que la Comisión Europea presentó este martes en Bruselas plantea ampliar el cuerpo permanente de la agencia europea de fronteras hasta los 30.000 agentes y convertirla en el eje central de los retornos de migrantes que no tienen derecho a permanecer en la Unión Europea (UE). La propuesta, anunciada por los comisarios Henna Virkkunen y Magnus Brunner, incluye además una fuerza de reacción rápida para crisis migratorias y un nuevo reglamento para digitalizar los procesos de retorno, readmisión y reintegración.
Según el Ejecutivo comunitario, las nuevas normas permitirán a la agencia actuar con más rapidez y eficacia a través de contingentes permanentes en las fronteras exteriores, una «fuerza de acción rápida» para situaciones de crisis como la vivida a finales de julio en la ciudad autónoma española de Ceuta y un Centro de Vigilancia en Línea para detectar amenazas a las fronteras del bloque. Para ello, la Comisión propuso crear una «reserva europea de fronteras y retorno» de 17.000 agentes que estarán a disposición de los Estados miembros para ser desplegados en su territorio cuando sea necesario.
La reforma de Frontex pone los retornos en el centro
«Especialmente en lo que respecta a los retornos, podemos y debemos mejorar a la hora de repatriar a quienes no tienen derecho a permanecer en la UE. Y por eso proponemos hoy que Frontex se convierta en el eje central de la UE en esta materia», dijo el comisario europeo de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, en rueda de prensa. El nuevo reglamento de retornos contempla reducir la carga administrativa y crear una interfaz única para todo el proceso, de modo que las expulsiones se tramiten de forma común en los 27 países del bloque.
La reforma también ampliaría el papel de la agencia fuera del territorio comunitario: según lo anunciado, Frontex podría participar en traslados y retornos de migrantes entre países no pertenecientes a la UE, en el marco de acuerdos con terceros países. Bruselas recordó, no obstante, que los Estados miembros «son los principales responsables de la protección de fronteras y del retorno de las personas sin derecho a permanecer en el territorio», por lo que la agencia actuaría como refuerzo y coordinadora.
Un endurecimiento que aún debe aprobarse
La propuesta forma parte del endurecimiento progresivo de la política migratoria europea de los últimos años y todavía debe completar su tramitación legislativa ante el Parlamento Europeo y el Consejo antes de entrar en vigor, por lo que sus efectos no serán inmediatos. El anuncio llega en una jornada en la que la agenda europea también estuvo marcada por otros frentes internacionales, como las elecciones en Israel, y mientras en Estados Unidos continúa el debate migratorio y electoral, con decisiones judiciales como la que mantuvo los votos por correo en California.
Para la diáspora latinoamericana y venezolana en Europa, el alcance final de la reforma dependerá del texto que aprueben los legisladores europeos: de confirmarse, Frontex pasaría de ser una agencia de apoyo fronterizo a operar con 30.000 agentes propios, capacidad de despliegue rápido y un sistema digital común para ejecutar los retornos en todo el bloque. También puedes leer cómo el Comité Nobel se pronunció este mismo martes sobre la transición democrática en Venezuela.