Dos sacerdotes detenidos en Barcelona, estado Anzoátegui, es el hecho.
Dos sacerdotes detenidos en Barcelona, estado Anzoátegui, es el hecho que confirmó la propia Diócesis de Barcelona tras un procedimiento de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) ejecutado la noche de este lunes 26 de octubre en la casa parroquial de la iglesia Ermita del Carmen, poco después de concluida la misa solemne por el 162 aniversario del natalicio de San José Gregorio Hernández.
Uno de los detenidos fue identificado como el presbítero Carlos Eduardo Quintero, párroco de la Ermita del Carmen, quien además ostenta el grado de capitán en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). El segundo sacerdote fue identificado por El Pitazo como Ramón Acosta, aunque otros reportes regionales señalaron que su identidad se mantenía en reserva a la espera de un reporte oficial. Ambos están adscritos al Ordinariato Militar y ejercían labores pastorales en la Diócesis de Barcelona.
Sacerdotes detenidos dentro de la casa parroquial
Según los reportes de testigos presenciales recogidos por la prensa, las comisiones policiales ingresaron al recinto religioso para ejecutar la detención en presencia de feligreses y colaboradores civiles que aún se encontraban en el lugar, minutos después de terminada la eucaristía.
La misa había reunido a la feligresía de Barcelona con motivo del aniversario del natalicio de San José Gregorio Hernández, el médico de los pobres nacido en Isnotú, estado Trujillo, el 26 de octubre de 1864 y canonizado en 2025 como el primer santo venezolano, cuya devoción moviliza cada año a miles de fieles en todo el país.
La Diócesis confirmó la detención y abrió una investigación previa
Ante lo ocurrido, la Diócesis de Barcelona emitió un comunicado oficial en el que confirmó el procedimiento y anunció que notificó la situación de manera inmediata al Obispo Militar, la máxima autoridad del Ordinariato al que pertenecen ambos sacerdotes.
La sede diocesana informó además la activación del protocolo de actuación correspondiente y el inicio de una investigación previa sustentada en el canon 1717 del Código de Derecho Canónico, el mecanismo que la Iglesia utiliza para indagar de forma preliminar cuando recibe una noticia que amerita ser esclarecida, antes de decidir si procede un proceso canónico.
«Reiteramos nuestra firme condena a cualquier tipo de abuso y revalidamos el compromiso de la Iglesia de escuchar, acompañar y buscar la verdad para la protección de la dignidad humana, colaborando en todo momento con las instancias correspondientes en el marco de la justicia eclesiástica y civil», expresó la Diócesis en su pronunciamiento.
Presunción de inocencia y ninguna versión oficial sobre los motivos
Hasta ahora, ni la PNB ni ningún organismo de seguridad ha informado los motivos de la detención, los cargos que se les imputarían a los dos sacerdotes o el lugar al que fueron trasladados. Tampoco se conoce si ya fueron presentados ante un tribunal.
La propia Diócesis recordó en su comunicado que, conforme a los principios de la justicia civil y eclesiástica, toda persona goza de la presunción de inocencia mientras no se demuestre legalmente lo contrario en un debido proceso, y exhortó a la prudencia y al respeto de las garantías procesales. También pidió a sus feligreses elevar oraciones por el esclarecimiento de la verdad, la sanación de quienes sufren y el fortalecimiento de la justicia y la paz.
Capellanes castrenses: sacerdotes dentro de la estructura militar
Los dos detenidos pertenecen al Ordinariato Militar de Venezuela, la diócesis personal encargada de la atención pastoral de los miembros de la Fuerza Armada y de sus familias. Sus sacerdotes, conocidos como capellanes castrenses, pueden tener grado militar asimilado —como el capitán Quintero— y ejercen su ministerio tanto en recintos castrenses como en parroquias del país.
La detención de dos capellanes dentro de una casa parroquial, la misma noche de la principal celebración del año por San José Gregorio Hernández, marca un hecho sin precedentes recientes en la relación entre los cuerpos de seguridad y la Iglesia en el oriente del país, y se suma a otros procedimientos policiales recientes, como el del agente del Cicpc preso en Barinas detenido por su propio cuerpo de investigaciones.
A la espera de un pronunciamiento de las autoridades de seguridad, la única versión confirmada es la de la Iglesia: dos de sus sacerdotes están detenidos, hay una investigación canónica previa en curso y la institución asegura que colaborará con la justicia civil y la eclesiástica hasta que se esclarezca la verdad.