El Tribunal Supremo de Brasil ordenó este martes a la Policía Federal abrir una investigación sobre la posible financiación extranjera a la campaña del senador Flávio Bolsonaro, derrotado el domingo por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. La orden la firmó el magistrado Flávio Dino, que pidió rastrear el «posible origen, circulación y destino de fondos extranjeros» y otras formas de presunta interferencia electoral, entre ellas «manipulaciones» en redes sociales, según la decisión consultada por la agencia AFP.
En su resolución, Dino sostuvo que es «necesario determinar quién pudo haber formulado dicha propuesta, a quién iba dirigida, mediante qué instrumento y en qué consistiría la supuesta contraprestación». El magistrado recordó además que los recursos minerales pertenecen al país y que «su explotación depende de la autorización o concesión otorgada en interés nacional», una frase que apunta al corazón de la denuncia: la sospecha de que detrás del dinero había una promesa de acceso a la riqueza mineral brasileña si el candidato conservador ganaba la Presidencia.
Financiación extranjera: la pista de Rockbridge Network y el algoritmo de Meta
Según las denuncias que sustentan la orden, la presunta financiación extranjera habría llegado a través de Rockbridge Network, una red de lobby estadounidense entre cuyos fundadores figura el actual vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance. La investigación deberá establecer si ese supuesto apoyo existió y si estaba condicionado a futuras concesiones para explotar recursos en Brasil en caso de una victoria de Flávio Bolsonaro.
El segundo frente de la pesquisa es digital. Las denuncias señalan que Meta, la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, habría manipulado su algoritmo para dar más visibilidad a los contenidos de la campaña de Flávio Bolsonaro frente a los de otros aspirantes. Sobre ese mismo punto ya se había pronunciado el Tribunal Superior Electoral (TSE) a diez días de la segunda vuelta, tras una denuncia de la campaña de Lula: el tribunal advirtió entonces a Meta de que no podía interferir en los contenidos de ningún candidato.
Una orden que llega dos días después del balotaje
La decisión de Dino se conoce apenas dos días después de que Lula se impusiera en el balotaje del domingo y de que el partido de Flávio Bolsonaro reconociera la victoria del presidente. El senador, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, suma así un nuevo frente judicial en plena resaca electoral: en la víspera, otro magistrado del Supremo, Alexandre de Moraes, le prohibió salir del país y le ordenó entregar su pasaporte dentro de una investigación distinta, por presunto blanqueo de capitales a través de casas de apuestas.
Son dos causas separadas. La de Moraes examina movimientos de dinero vinculados a plataformas de apuestas; la que ahora abre Dino se centra en el dinero y la influencia que pudieron llegar desde fuera de Brasil para inclinar la campaña presidencial. Hasta el cierre de los cables de este martes no constaba una reacción pública de Flávio Bolsonaro a la nueva orden, y la Policía Federal deberá ahora dar los primeros pasos de una pesquisa que promete mantener la elección brasileña en los tribunales mucho después del conteo de votos.