El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que su país ya recibió un cargamento de petróleo de Venezuela de un millón de barriles, que describió como un regalo del Gobierno interino venezolano y que, según dijo, entregó a los estadounidenses.
«Tomamos Venezuela con gran éxito, y me han enviado como regalo un cargamento de un millón de barriles de petróleo. Y yo se lo doy a Estados Unidos», declaró Trump a la prensa mientras viajaba a Texas para participar en un mitin electoral de cara a las elecciones legislativas del 3 de noviembre, según recogió la agencia EFE.
Petróleo de Venezuela: la promesa de una gasolina más barata
El mandatario republicano se mostró convencido de que la llegada de crudo venezolano al mercado estadounidense permitirá abaratar los combustibles. La afirmación llega en plena campaña: su partido va rezagado en las encuestas en medio del encarecimiento de la gasolina por la guerra en Irán, un costo que golpea directamente el bolsillo de los votantes a una semana de las legislativas.
El cargamento citado por Trump se inscribe en la nueva relación energética entre Washington y Caracas. Tras la captura y deposición de Nicolás Maduro en enero pasado, Estados Unidos restableció las relaciones diplomáticas con el Gobierno interino de Delcy Rodríguez y anunció en agosto un acuerdo petrolero que le permitirá acceder a una quinta parte de las reservas de crudo venezolano. El movimiento de la industria no se detiene: este mismo martes se conoció que Sulzer firmó una alianza de cinco años con Pdvsa, mientras Moscú también mueve sus fichas y Putin asegura que Rusia quiere continuar la cooperación energética con Venezuela.
Las críticas: crudo antes que democratización
El acuerdo petrolero ha alimentado las críticas de quienes sostienen que Trump prioriza el acceso al petróleo venezolano frente a la democratización del país. En ese contexto, el Departamento de Estado anunció el lunes que respalda un plan para reformar el sistema judicial y electoral venezolano antes de que termine el año, tras lo cual Rodríguez debería declarar vacante la Presidencia y se abriría un plazo constitucional de seis meses para celebrar elecciones, previsiblemente en 2027, una expectativa que Washington ya había planteado al señalar que espera que Delcy Rodríguez deje la Presidencia en 2027.
Esa hoja de ruta se negocia en las conversaciones auspiciadas por Washington desde agosto entre el chavismo y un bloque opositor liderado por Dinorah Figuera. En esas mesas no participa por ahora la líder opositora y premio Nobel de la Paz María Corina Machado, quien el domingo regresó a Venezuela tras casi un año fuera del país. Por lo pronto, la frase de Trump de este martes deja una imagen clara de la relación actual: el crudo venezolano ya fluye hacia Estados Unidos y la Casa Blanca lo presenta, en plena recta final electoral, como un logro propio.