La medicina natural tiene su día grande cada 22 de octubre.
La medicina natural tiene su día grande cada 22 de octubre. Este jueves se conmemora en todo el mundo el Día Internacional de la Medicina Natural o Tradicional, la fecha que la Organización Mundial de la Salud (OMS) fijó en 1991 para rescatar, preservar y difundir los conocimientos ancestrales con los que las culturas de todos los continentes han cuidado la salud durante siglos, mucho antes de que existieran los hospitales modernos.
La conmemoración, recogida este jueves por De Último Minuto y por las secciones de efemérides de medios de toda la región, pone el foco en un legado que sigue muy vivo: las plantas medicinales, las infusiones, los preparados herbales y las técnicas manuales que se transmiten de generación en generación y que para millones de personas, sobre todo en zonas rurales y remotas, continúan siendo la primera opción de atención, por disponible, asequible y cercana a su cultura.
Medicina natural: un día fijado por la OMS en 1991
La fecha nació con la Declaración de Beijing de 1991, cuando la OMS estableció el 22 de octubre como el día para impulsar estas prácticas y pidió a los Estados miembros promover políticas que garanticen una utilización segura y eficaz de las medicinas tradicionales. Desde entonces, la agencia sanitaria de la ONU reconoce que la medicina tradicional es una valiosa fuente de atención de salud y trabaja con los países en normas de seguridad, calidad y acceso equitativo.
Además, esa mirada se reforzó en la Declaración de Astaná de 2018 sobre atención primaria. El texto reconoció la necesidad de integrar los conocimientos de la medicina tradicional en los servicios básicos de salud. La propia OMS subraya, además, que la demanda no deja de crecer. En consecuencia, cada vez más pacientes buscan participar en su bienestar y recibir una atención más personalizada, como recoge un repaso de AP Noticias sobre la identidad peruana.
Lo que se sabe hasta ahora
- El Día Internacional de la Medicina Natural o Tradicional se celebra cada 22 de octubre desde 1991, por decisión de la OMS en la Declaración de Beijing.
- La OMS informó que 170 de sus 194 Estados miembros reportan el uso de hierbas medicinales, acupuntura, yoga, terapias indígenas y otras formas de medicina tradicional.
- La definición de la ONU describe la medicina tradicional como la suma de conocimientos, habilidades y prácticas de las distintas culturas, usados para mantener la salud y prevenir o tratar enfermedades físicas y mentales.
- El enfoque central es la integralidad del ser humano: cuerpo, mente y espíritu, con la prevención como eje.
Qué prácticas abarca y qué beneficios se le atribuyen
Bajo el paraguas de la medicina natural conviven sistemas muy distintos: la fitoterapia con plantas medicinales, la acupuntura china, la ayurveda de la India, la homeopatía alemana, la terapia floral inglesa y los saberes indígenas de América Latina, entre muchos otros. A estas prácticas se les atribuye un papel complementario de los tratamientos convencionales y, sobre todo, un valor preventivo: con métodos naturales se busca el equilibrio saludable del cuerpo, suplementando lo que debería aportar una alimentación balanceada.
En América Latina, sin embargo, la tradición es especialmente profunda. Las comunidades indígenas y campesinas han usado durante siglos plantas de su entorno para atender dolencias cotidianas. Por eso, ese conocimiento convive hoy con la medicina institucional. No solo en el campo: también en las ciudades y en todos los niveles sociales. Países como Colombia cuentan ya con regulación sobre medicamentos homeopáticos y productos fitoterapéuticos, y su autoridad sanitaria ha aprobado para uso terapéutico cientos de especies de plantas, del jengibre y la manzanilla a la cúrcuma y la valeriana.
Beneficios sí, pero con orientación profesional
La propia fecha sirve también para la advertencia que repiten la OMS y los especialistas: natural no significa inocuo. La OMS ha señalado que en unos 40 países los remedios tradicionales se utilizan sin supervisión adecuada, lo que plantea riesgos sobre la calidad de los productos y su combinación con medicamentos convencionales. Por eso la recomendación constante es consultar con profesionales de la salud ante cualquier dolencia significativa y usar estas prácticas como complemento informado, nunca como sustituto a ciegas de un tratamiento indicado.
La prudencia no es un detalle menor en temas de salud: esta misma semana, la muerte de un niño en Argentina por la llamada ameba comecerebros, con la investigación puesta en unas termas de Fiambalá, recordó que incluso los entornos naturales más tradicionales exigen controles y evidencia. Y en el otro extremo de la medicina moderna, el Vaticano confirmó que el papa León XIV no necesitará tratamiento adicional tras su cirugía, una muestra de cómo la salud pública combina hoy todos los frentes.
Por qué importa
El Día Internacional de la medicina natural no es solo una efeméride: es el reconocimiento de que una parte enorme de la humanidad se cuida, primero, con los saberes de siempre. La tarea que la OMS planteó en 1991 sigue vigente: investigar científicamente esos métodos, separar el beneficio real del riesgo y lograr que la tradición y la evidencia se complementen en lugar de competir.