La Organización de Estados Americanos (OEA) celebrará su 54 Asamblea General en Paraguay desde este miércoles, con la integración y la seguridad para el desarrollo sostenible de la región como eje de sus deliberaciones y la situación política y de derechos humanos en Haití, Nicaragua y Venezuela entre sus preocupaciones centrales.
Asunción y Luque albergarán hasta el viernes a 21 delegaciones con sus cancilleres y nueve lideradas por otros delegados, según el listado provisional de asistentes. Estados Unidos estará representado por el subsecretario de Estado Richard Verma y el encargado para América Latina, Brian Nichols, con la tarea de impulsar el apoyo a la misión de seguridad en Haití y condenar las violaciones de los derechos humanos en Nicaragua.
Paraguay, anfitrión, estará representado por el ministro de Exteriores, Rubén Ramírez. Será la segunda vez que el país acoge una Asamblea General, después de 1990 y 2014. No se espera representación de Venezuela, que no ha contado con delegados en las dos últimas ediciones.
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La OEA reflotará la cuestión de las Malvinas, con un nuevo cariz tras la llegada al poder del presidente Javier Milei en Argentina. También se anticipa una resolución sobre derechos humanos y seguridad, tras hechos de violencia atribuidos al narcotráfico en Ecuador y Paraguay.
Tampoco se espera representación de Venezuela, que no ha contado con delegados en las dos últimas ediciones. La condición de Venezuela como Estado miembro plantea una interpretación inédita de la jurisprudencia americana, luego del cese del gobierno interino encabezado por Juan Guaidó.
El líder opositor revocó en 2019 la denuncia a la Carta de la OEA presentada por el gobierno de Nicolás Maduro. Con elecciones presidenciales en puerta y una campaña marcada por inhabilitaciones y detenciones de opositores, Venezuela será motivo de debate entre los ministros, aunque no hay una propuesta específica de resolución.
Preocupaciones de la OEA
La OEA también reflotará la cuestión de las Malvinas, con un nuevo cariz tras la llegada al poder del presidente argentino Javier Milei, quien sin renunciar a la soberanía, ha admitido que las islas están «en manos del Reino Unido» y que no hay una «solución instantánea».
Además, se anticipa una resolución sobre derechos humanos y seguridad en la región, tras hechos de violencia atribuidos al narcotráfico en Ecuador y el asesinato del fiscal antimafia Marcelo Pecci en Paraguay.
La cumbre de la OEA tendrá como telón de fondo una región con nuevas caras políticas como Milei y el anfitrión Santiago Peña, pero también con Brasil bajo Lula da Silva, quien ha estrechado lazos con China y Rusia. Estados Unidos ha defendido que la OEA proporciona una plataforma «única e importante» para dar una «respuesta colectiva» a los desafíos transnacionales de la región.


