México caótico e inseguro: ese es el escenario que a China le encantaría tener en la frontera sur de Estados Unidos, según aseguró este miércoles el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson. El diplomático lo dijo ante empresarios e inversionistas reunidos en Ciudad de México, en el Simposio Global de Inversionistas del Instituto Milken, donde defendió estrechar los lazos comerciales y de seguridad de América del Norte para competir con el gigante asiático.
«Si México fuera caótico e inseguro en la frontera sur de Estados Unidos, a China le encantaría eso», declaró Johnson. El embajador puso además en duda la sinceridad de China al operar en México, tan cerca de Estados Unidos, y planteó que ambos países podrían convertir juntos esos insumos en productos y venderlos en todo el mundo como una sola entidad norteamericana, en lugar de que el valor se lo lleve un tercero.
México caótico e inseguro: la advertencia de Johnson sobre China
Johnson sostuvo que la economía de un país no puede fortalecerse sin condiciones de seguridad, y viceversa. Por eso defendió que el compromiso de garantizar la seguridad en la frontera se comparta entre México y Estados Unidos y que ambas partes dejen a un lado las reticencias para aceptar una alianza en beneficio de toda América del Norte, en el marco del T-MEC, el tratado comercial que une también a Canadá.
«La frontera no debe ser una barrera; también puede representar oportunidades», afirmó el diplomático, quien subrayó que a Estados Unidos le conviene un México seguro y próspero aunque solo fuera por interés propio. En el encuentro participaron también el secretario de Hacienda de México, Édgar Amador Zamora; el embajador mexicano en Estados Unidos, Roberto Lazzeri, y el embajador de Canadá en México, Cameron Mackay, según la crónica de la agencia EFE.
El telón de fondo: el nearshoring chino en México
Las declaraciones llegan en medio de la tensión que genera en Washington la llegada de empresas chinas a México en busca del nearshoring: instalarse junto al mercado estadounidense y esquivar los aranceles. Para la administración de Donald Trump, esa presencia es una vía de entrada indirecta de China a su frontera sur, y la seguridad económica de la región se ha convertido en el centro del debate bilateral.