La Erin Patterson cadena perpetua quedó confirmada este viernes en Australia.
La Erin Patterson cadena perpetua quedó confirmada este viernes en Australia. El Tribunal de Apelaciones de Victoria rechazó el recurso de la mujer de 52 años contra su condena por el asesinato de tres familiares a los que sirvió un almuerzo con setas venenosas y, en la misma decisión, aceptó la apelación de la Fiscalía para endurecer su sentencia: pasará el resto de su vida en prisión, sin posibilidad de solicitar la libertad condicional.
La resolución elimina la única ventana de salida que Patterson conservaba. En la sentencia original, dictada en septiembre de 2025, podía pedir la libertad condicional tras cumplir 33 años de condena, lo que le habría permitido intentarlo en 2056, con 82 años. Los jueces consideraron que la gravedad de sus delitos no justificaba esa posibilidad y dejaron sin efecto ese período mínimo.
Erin Patterson cadena perpetua: un fallo que endurece la sentencia original
Patterson no compareció físicamente ante el tribunal. Siguió la lectura del fallo por videoconferencia desde la prisión femenina Dame Phyllis Frost, en Melbourne, donde permanece recluida en un módulo de máxima seguridad, y según informaron los medios locales se mostró impasible mientras los jueces comunicaban la decisión.
Los magistrados Stephen McLeish, Lesley Taylor y Peter Kidd describieron la conducta de Patterson como fría y calculada, atravesada por una elaborada serie de engaños. A juicio del tribunal, su intención de matar se sostuvo durante casi tres semanas, desde el momento en que invitó a sus familiares al almuerzo que terminó en tragedia, y esa planificación convertía en inadecuado fijar cualquier fecha posible de liberación.
La Fiscalía había recurrido la sentencia de septiembre de 2025 precisamente por considerarla demasiado indulgente: sostenía que un mínimo de 33 años antes de poder pedir la condicional no reflejaba la gravedad de tres asesinatos y un intento de asesinato cometidos contra personas que confiaban en la anfitriona que los había invitado a comer.
La defensa alegó irregularidades en el juicio y también perdió
La defensa de Patterson buscaba lo contrario: anular la condena alegando supuestas irregularidades durante el juicio, entre ellas que los miembros del jurado se alojaron en el mismo hotel que un testigo policial y que algunos integrantes de la Fiscalía. El juez Stephen McLeish desestimó esos argumentos y recordó que la propia defensa reconoció que no existían pruebas de comunicaciones directas entre el jurado y las personas vinculadas al proceso.
Durante el proceso, los abogados también plantearon que las condiciones de reclusión de Patterson debían pesar a la hora de fijar su pena: la condenada pasa entre 22 y 24 horas al día aislada en un módulo de máxima seguridad por motivos de protección, con acceso limitado a servicios como la biblioteca y un pequeño patio de ejercicio. Ese argumento tampoco prosperó.
El almuerzo de Leongatha que mató a tres personas en 2023
Patterson fue declarada culpable en julio de 2025 de los asesinatos de sus exsuegros, Don y Gail Patterson, y de Heather Wilkinson, a quienes sirvió en julio de 2023, en su vivienda de Leongatha, en el estado de Victoria, un almuerzo de solomillos Wellington preparados con setas de la especie Amanita phalloides, conocida como oronja verde o «sombrero de la muerte», una de las más letales del mundo.
El esposo de Heather, Ian Wilkinson, también enfermó tras la comida, pero sobrevivió después de permanecer 54 días hospitalizado. El exmarido de Patterson, Simon Patterson, también había sido invitado al almuerzo, pero finalmente no asistió, una ausencia que lo mantuvo fuera de la lista de víctimas del caso que conmocionó a Australia y dio la vuelta al mundo.
El caso se suma a otros fallos judiciales de alto impacto que este medio sigue en la sección de Mundo, donde también se informo sobre decisiones de calado internacional como el operativo de Irán en Sistán y Baluchistán, mientras en Estados Unidos la justicia y la política se cruzan en asuntos como la vigilancia electoral ordenada por el Departamento de Justicia en Nevada.
Erin Patterson cadena perpetua: las escasas opciones que le quedan
Tras este fallo, a Patterson le quedan muy pocas vías para revertir su situación. Podría intentar recurrir ante el Tribunal Superior de Australia, aunque tendría que superar importantes obstáculos jurídicos, o presentar un segundo recurso solo si aparecieran nuevas pruebas contundentes que pudieran exonerarla, una posibilidad que los expertos consideran excepcional.
La Erin Patterson cadena perpetua es, a efectos prácticos, definitiva. Mientras tanto, seguirá cumpliendo su condena en el centro Dame Phyllis Frost, en régimen de aislamiento casi total por su propia protección, consciente ahora de que ninguna fecha del calendario le abre la puerta de salida: la cadena perpetua sin libertad condicional significa, en su caso, morir en prisión.