Las tensiones entre Estados Unidos e Irán podrían empezar a disminuir «en las próximas dos semanas», según afirmó este jueves Tom Barrack, embajador estadounidense en Turquía y enviado especial para Siria e Iraq, en medio de los temores a una nueva ronda de ataques aéreos contra territorio iraní.
«Creo que en las próximas dos semanas podríamos dar pasos importantes hacia adelante, en los que todos digan: ‘Bajemos la tensión’», le dijo Barrack a la periodista Becky Anderson, de CNN, en una entrevista virtual. «Estamos cerca. Creo que estamos muy cerca de un punto en el que finalmente podamos decir: ‘Tomémonos un respiro’», agregó, aunque advirtió que todo pasa por una «cuestión de confianza y de quién da el primer paso».
Las tensiones entre Estados Unidos e Irán, entre la amenaza militar y la diplomacia
La declaración llega en un contexto de máxima presión. CNN ha informado que las fuerzas estadounidenses en Medio Oriente están preparadas para lanzar nuevas operaciones militares, potencialmente de gran envergadura, contra Irán «en un plazo de 96 horas tras recibir» una orden del presidente Donald Trump, según dos funcionarios estadounidenses citados por la cadena.
En paralelo corre el canal diplomático. Barrack señaló que Qatar, que actúa como mediador en el conflicto, ya le presentó a Irán una «opción de siete días» y que Teherán la está «analizando». Según Reuters, la propuesta catarí fija un plazo de siete días para abordar las inquietudes de Teherán y de Washington, un período que podría comenzar a principios de la próxima semana y en el que varios países actuarían como garantes del entendimiento.
Washington dice que no abandonará Medio Oriente
El enviado enmarcó las negociaciones en un cambio más amplio de la política exterior estadounidense en la región: Washington, afirmó, ya no actuará como único garante de la seguridad de Medio Oriente. Con todo, Barrack subrayó que Estados Unidos no abandonará la región ni dejará un vacío de seguridad. «Estamos aquí. No nos vamos a ir. Solo estamos diciendo que ya no vamos a ser dueños de esto», dijo.
La pelota queda ahora del lado iraní: si Teherán acepta la ventana de siete días propuesta por Qatar, la distensión que Barrack anticipa para las próximas dos semanas tendría su primera prueba concreta. Sigue la cobertura de este pulso en nuestra sección de Mundo y en la de Estados Unidos.