Joshua Wong condenado a diez años más de prisión: un tribunal de Hong Kong impuso este jueves la nueva pena.
Joshua Wong condenado a diez años más de prisión: un tribunal de Hong Kong impuso este jueves la nueva pena al activista prodemocrático por «colusión con fuerzas extranjeras», justo cuando faltaban semanas para la salida de la cárcel que esperaba en enero.
Joshua Wong condenado: la sentencia que entierra su liberación de enero
«La corte impuso una sentencia definitiva de 10 años de prisión» a Wong, informó el poder judicial de Hong Kong en un comunicado tras la vista de este jueves. El exlíder estudiantil, de 30 años cumplidos el mes pasado entre rejas, ya ha pasado en total casi seis años en prisión, entrando y saliendo de la cárcel desde 2017 por causas ligadas a las movilizaciones prodemocráticas.
Joshua Wong condenado en 2024 por «subversión» esperaba recuperar la libertad en enero, al terminar una condena de cuatro años y ocho meses por «subversión» dictada en el mayor juicio de seguridad nacional celebrado en la ciudad. Sin embargo, en junio de 2025 las autoridades lo acusaron de nuevo bajo la misma ley de seguridad nacional impuesta por Pekín, por pedir a otros países y entidades que impusieran sanciones contra Hong Kong y China. El activista se declaró culpable en septiembre, y su defensa había pedido una pena de entre tres y diez años teniendo en cuenta el tiempo ya cumplido.
El activista entró en la sala con aire sereno, con camisa azul y gafas negras, y saludó con la cabeza a sus simpatizantes. Al salir, agradeció el apoyo mientras sus seguidores le gritaban: «Estaremos esperando tu liberación». Fuera del tribunal, la policía desplegó un fuerte dispositivo de seguridad.
Del Movimiento de los Paraguas a la ley de seguridad nacional
Wong saltó a la fama en 2014 como rostro juvenil del Movimiento de los Paraguas. Desde 2016 promovió ante la comunidad internacional la Ley de Derechos Humanos y Democracia de Hong Kong, que permitiría a Washington sancionar las violaciones de derechos en la ciudad: en 2019 integró la delegación que la defendió en Estados Unidos y la norma acabó aprobada. Esa presión internacional es hoy el núcleo de la acusación en su contra.
En 2020, tras las protestas masivas de 2019, Pekín impuso la ley de seguridad nacional que disolvió a los grupos opositores y empujó al exilio a decenas de activistas. Wong es la única persona de aquel gran caso de subversión acusada dos veces bajo esa legislación, mientras varios de sus coacusados ya han salido en libertad tras cumplir sus penas.
«Pekín ha identificado a Joshua como uno de los líderes clave de lo que consideran una rebelión abierta en 2019, a pesar de que Wong es uno de los moderados, y lo convertirán en un ejemplo», dijo a la AFP Steve Tsang, director del Instituto de China de la Universidad SOAS de Londres, para quien el fallo demostrará que no hay margen para volver a la flexibilidad anterior a 2019. Los grupos de derechos humanos han condenado el cargo de colusión como un intento deliberado de mantenerlo encarcelado, y su amigo Louis Lee contó que el activista se mantiene «enérgico» tras las rejas, aunque a veces «preocupado y nervioso» por la sentencia.
Con Joshua Wong condenado a una década más de cárcel, su liberación queda aplazada mucho más allá de la fecha que esperaba. La condena se conoce en una semana de alta tensión internacional en la región, con Corea del Sur acercando su misión naval a Ormuz ante la presión de EE. UU. y, en Europa, con la huelga general en Francia que tendrá un despliegue de 70.000 agentes este jueves.
La sentencia definitiva deja a Wong como el rostro más castigado de la disidencia hongkonesa, una década después de las protestas que lo hicieron conocido en todo el mundo.