Vance en 2028 quedó este miércoles en el aire por boca del propio Donald Trump. Preguntado en la Casa Blanca por las aspiraciones presidenciales de su vicepresidente, el mandatario respondió que no sabe si JD Vance buscará la candidatura republicana para sucederlo: «Tal vez no se postule, no sé quién se va a postular».
Vance en 2028: la respuesta de Trump que abre la sucesión republicana
«Veremos qué pasa. No sabemos quién se presentará. Hay mucha gente. Tal vez nadie lo haga. Tal vez él no se presente, no lo sé», respondió Trump a la prensa en la Casa Blanca, según la agencia EFE, al ser preguntado por el futuro político de su número dos. La frase llegó apenas un día después de las elecciones de medio mandato del martes 3 de noviembre, en las que los demócratas lograron una victoria histórica y arrebataron a los republicanos el control de ambas cámaras del Congreso.
El resultado de las intermedias fue leído en Washington como una señal de rechazo de los electores a Trump, y su primera consecuencia política es que la carrera por su sucesión ya está abierta. El presidente no puede volver a concurrir en 2028, porque ya cumplió dos mandatos, aunque en varias ocasiones ha expresado su deseo de presentarse de nuevo. En ese escenario, todas las miradas apuntaban a Vance como heredero natural del movimiento trumpista.
Rubio, el otro nombre en las encuestas
Según las encuestas que cita EFE, los principales aspirantes a la nominación republicana de 2028 son el propio Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio, aunque ninguno de los dos ha anunciado oficialmente su candidatura. Durante la campaña de las intermedias, Vance aseguró que todavía no ha tomado una decisión sobre sus aspiraciones presidenciales, pero expresó su confianza en que contaría con el respaldo de Trump si finalmente optara por competir.
Ese respaldo, a la luz de la respuesta de este miércoles, no está garantizado: el presidente afirmó después que ambos no habían hablado sobre el asunto. La frialdad pública de Trump contrasta con el papel que Vance ha jugado como uno de los rostros más visibles de la administración, y deja la sucesión republicana en manos de una primaria que se anticipa disputada.
Del otro lado, los demócratas ya mueven sus piezas tras recuperar el Congreso: Hakeem Jeffries se postula para presidir la Cámara de Representantes y la nueva mayoría prepara su agenda legislativa. La batalla por la Casa Blanca de 2028, en la práctica, comenzó el día después de las intermedias, y la primera incógnita la sembró el propio Trump sobre su vicepresidente.