El choque de trenes en Toledo deja ya 68 personas muertas.
El choque de trenes en Toledo deja ya 68 personas muertas, según el último balance provisional confirmado este miércoles por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que precisó que los equipos de rescate han recuperado 64 cuerpos y que quedan cuatro por extraer de los vagones más destrozados. De las víctimas mortales, 24 viajaban en el AVE de Renfe y las 44 restantes en el tren de Iryo, de acuerdo con los datos de la agencia EFE, mientras el parte de heridos suma 15 personas en estado grave y 53 con lesiones intermedias ingresadas en hospitales. El Gobierno de España ha decretado tres días de luto oficial, del 29 al 31 de octubre.
La cifra convierte el siniestro de Urda en uno de los peores accidentes ferroviarios de la historia reciente de España y se conoce el mismo día del choque, ocurrido a primera hora de la mañana en el punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. En los dos trenes viajaban más de 540 personas: 397 en el AVE que había salido de Madrid a las 08:00 con destino a Sevilla y 147 en el convoy de Iryo, entre ellas un bebé. Cuatro vagones descarrilaron con el impacto y dos de ellos cayeron por un terraplén, como ya contamos en la primera crónica del choque entre el AVE y el Iryo en Urda.
Choque de trenes en Toledo: una orden «a todas luces errónea»
La causa que manejan las autoridades apunta a la sala de control. El ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que hacia las 08:30 cayó el sistema de seguridad LZB en un tramo de 63 kilómetros por un fallo de comunicación entre ordenadores, lo que detuvo automáticamente a unos seis trenes. El centro de control de Adif en Atocha asumió la regulación del tramo y ordenó al AVE reanudar la marcha «con normalidad», pese a que el Iryo seguía detenido en la misma vía y una señal en rojo cerraba el paso a la entrada de la estación de Urda.
Puente calificó esa decisión de «a todas luces errónea» y de «inexplicable», y aseguró que una colisión por alcance en la alta velocidad española es «inverosímil» si los protocolos se cumplen: con el sistema caído, la norma exige circular a la vista, a un máximo de 40 kilómetros por hora. Según el ministro, un operario advirtió de que no podía circularse con normalidad y la orden se rectificó, pero el AVE ya había recorrido unos 25 kilómetros y no pudo frenar a tiempo. Iryo sostiene que su tren 6076, que había salido de Madrid a las 07:54, detectó el fallo y se detuvo a las 08:38, y que lo comunicó al centro de control antes de recibir el impacto; el servicio de emergencias 112 de Castilla-La Mancha sitúa el choque a las 08:54.
El balance se disparó en cinco horas y Sánchez promete llegar «hasta el final»
El conteo de víctimas creció durante toda la jornada: la primera cifra oficial, a media mañana, hablaba de al menos diez fallecidos; después subió a 30 —la cifra que recogía nuestra crónica inicial—, a 64 a primera hora de la tarde y a 68 al cierre del día. Entre las víctimas mortales figura la exministra Fátima Báñez, presidenta de la Fundación CEOE, que viajaba en el Iryo hacia un acto empresarial en Sevilla. García-Page no descartó que aparezcan más víctimas entre los restos y explicó que se desplegarán unidades caninas para seguir buscando posibles supervivientes.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció desde el puesto de mando avanzado instalado en Urda y prometió que se llegará «hasta el final» para esclarecer las causas, con consecuencias si se confirman negligencias o fallos en los sistemas de seguridad. Sánchez estuvo acompañado por el presidente castellanomanchego y por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y subrayó que España no puede asumir dos accidentes ferroviarios graves en el mismo año, en referencia al choque de Adamuz (Córdoba) del pasado enero, que dejó 46 muertos.
Rescate, identificación de víctimas e investigación abierta
El Gobierno regional activó el Plan Territorial de Emergencias (Platecam) y pidió la intervención de la Unidad Militar de Emergencias, que ha desplegado alrededor de un centenar de efectivos. La Guardia Civil mantiene más de 200 agentes en la zona, incluidos el Servicio Aéreo, drones y el Equipo de Grandes Catástrofes, y ha abierto oficinas en Madrid, Sevilla, Córdoba y Toledo para que los familiares de primer grado aporten muestras de ADN que agilicen la identificación de los fallecidos. La Junta de Castilla-La Mancha ha habilitado el teléfono gratuito 900 122 112 para las familias y Renfe atiende en el 900 10 10 20, con cambios y anulaciones de billetes gratuitos.
La investigación técnica corresponde a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y la judicial la ha asumido un juzgado de instrucción de Orgaz. La alta velocidad entre Madrid y Andalucía permanece interrumpida, sin servicios de AVE ni de Iryo hacia Sevilla, Málaga o Córdoba, a la espera de que se retiren los vagones y se revise la infraestructura. El fútbol también se detuvo en señal de duelo: la RFEF suspendió los 24 partidos de la Copa del Rey previstos para este miércoles. Las cifras del siniestro son todavía provisionales y podrían actualizarse en las próximas horas.