El presidente de Francia, Emmanuel Macron, pidió calma en Francia este miércoles y la reapertura de los institutos de secundaria el próximo lunes, tras las vacaciones de otoño, después de un mes de protestas estudiantiles que han sacudido al país. En una entrevista difundida por el canal de YouTube HugoDécrypte, dirigido a una audiencia juvenil, el mandatario sostuvo que las reivindicaciones de los estudiantes ya fueron escuchadas por el Gobierno y defendió el restablecimiento de la normalidad en los centros educativos.
Macron expresó su deseo de que, a la vuelta de las vacaciones de Todos los Santos, los institutos puedan reabrir, porque cuando se habla del futuro de los jóvenes es necesario que puedan volver a clase. En síntesis, recalcó que quiere que los estudiantes regresen a las aulas, que vuelva la calma y que los centros reabran en buenas condiciones.
Macron pide calma en Francia y admite que la respuesta fue lenta
El presidente hizo también autocrítica: admitió que, colectivamente, no fueron lo suficientemente rápidos en la respuesta a la ira de los estudiantes de secundaria, y que deberían haber actuado antes, él incluido. Su Gobierno anunció el pasado lunes las primeras medidas para responder a las demandas de los jóvenes, entre ellas la sustitución progresiva de Parcoursup, la plataforma de acceso a la universidad, antes de 2028, y se comprometió a mejorar las condiciones materiales de los centros educativos con un calendario concreto de actuaciones.
Sobre los episodios de violencia registrados durante las movilizaciones, Macron los calificó de «fracaso colectivo» y expresó su apoyo y su compasión tanto a los estudiantes heridos como a los agentes de las fuerzas de seguridad. Preguntado por las lesiones de estudiantes, mencionó la pérdida de un ojo de un joven de dieciséis años en Tours y la amputación de una mano a otro de quince años en Lens, tras la explosión de una granada policial, y subrayó que nada justifica esas consecuencias. También señaló que se han abierto más de cincuenta investigaciones por posibles actuaciones irregulares de las fuerzas de seguridad, aunque defendió la necesidad de mantener el orden público.
Los disturbios del 17 de octubre y lo que viene
Macron explicó que no se había pronunciado antes de forma específica sobre el movimiento estudiantil porque sus declaraciones anteriores se referían a los disturbios, saqueos y ataques del 17 de octubre, cuando grupos procedentes a menudo de los barrios periféricos atacaron edificios públicos y comercios en los centros de varias ciudades. Atribuyó la magnitud de aquel día a una combinación de falta de anticipación, actuación de grupos de extrema izquierda y saqueos, y reconoció que la ira social había sido subestimada por los servicios de inteligencia antes de esa fecha.
Las organizaciones estudiantiles, sin embargo, consideraron insuficientes los anuncios del Gobierno y llamaron a continuar las movilizaciones. Sus representantes serán recibidos este jueves por el ministro del Interior, Laurent Nuñez, al que acusan de exceso de contundencia policial. La agenda inmediata del movimiento incluye la cacerolada convocada por los chalecos amarillos este viernes, las manifestaciones sindicales del sábado por el costo de la vida, el relanzamiento de los bloqueos de institutos desde el lunes y la jornada de huelga general del 5 de noviembre, un calendario que pondrá a prueba el llamamiento del presidente francés.