El choque de trenes en Toledo de este miércoles ha dejado dos vagones caídos por un terraplén, un amplio despliegue de emergencias y la alta velocidad entre Madrid y Andalucía completamente interrumpida. La colisión se produjo a las 08:54 de la mañana en el punto kilométrico 118 de la línea Madrid-Sevilla, entre Mora, Orgaz y Urda, cuando un AVE de Renfe que había salido a las 08:00 de la capital con destino a Sevilla alcanzó a un tren de la compañía Iryo, según informaron el servicio de emergencias 112 de Castilla-La Mancha y Adif. El 112 confirmó que hay personas heridas, aunque a la hora de publicar esta nota las autoridades no habían facilitado todavía un balance oficial de víctimas. Es una noticia en desarrollo que iremos actualizando en nuestra sección de Mundo.
Qué se sabe del choque de trenes en Toledo
Adif, el gestor de la infraestructura ferroviaria, describió el siniestro como «un alcance entre dos trenes» y confirmó la interrupción de la circulación en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. Las primeras investigaciones apuntan a que el AVE de Renfe alcanzó por detrás al convoy de Iryo y a que dos vagones de este último tren descarrilaron y se precipitaron por un terraplén próximo a las vías, según fuentes del Ministerio de Transportes citadas por varios medios españoles. Según El País, el tren de Renfe había parado y ralentizado su marcha minutos antes por un problema de tráfico en la línea. Las causas exactas del accidente no han sido esclarecidas y deberán determinarlas los organismos de investigación.
Hasta el lugar se desplazaron bomberos de los parques de Alcázar de San Juan y Orgaz, efectivos de Protección Civil de varios municipios de la zona, tres helicópteros sanitarios y dos unidades móviles de vigilancia intensiva. El alcalde de Urda declaró a la Cadena SER que había «bastantes heridos» y Protección Civil pidió al ayuntamiento habilitar un pabellón municipal para atender a los afectados. Testimonios recogidos en la zona y fuentes policiales citadas por varios medios hablan de posibles víctimas mortales, un extremo que a esta hora sigue sin confirmación oficial, por lo que cualquier cifra debe tomarse con cautela.




