La primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina, ha dimitido y abandonado el país en medio de una crisis política sin precedentes que ha dejado casi 300 muertos tras semanas de violentas protestas estudiantiles. La noticia de su renuncia se produjo el lunes, cuando la líder, que ha estado en el poder durante 15 años, fue vista huyendo en un helicóptero militar hacia India, mientras miles de manifestantes asaltaban su residencia oficial en Daca.
You can see a dictator fleeing the country she brutally ruled over for decades in the following picture. Good riddance, Bangladesh. What a victory. For students, for martyrs and for justice. This is how nations fight, not for a political party or a political cult, but for a… pic.twitter.com/o5PRHJtEPC
— Syed Muzammil Shah (@SyedMuzammilOFL) August 5, 2024Crisis en Bangladesh
La situación en Bangladesh se ha deteriorado rápidamente desde que comenzaron las protestas hace cinco semanas, inicialmente motivadas por la oposición a un sistema de cuotas en los empleos gubernamentales. Las manifestaciones, que comenzaron de manera pacífica, se transformaron en un movimiento de gran escala que exigía la renuncia de Hasina, quien asumió su cuarto mandato consecutivo en enero tras unas elecciones boicoteadas por la oposición.
Según informes de medios en Bangladesh, Sheikh Hasina y su hermana menor, Sheikh Rehana, abandonaron el país a las 14:30 hora local (8:30 GMT) en un helicóptero militar, dirigiéndose a Bengala Occidental, India. La agencia de noticias india ANI confirmó su llegada a la base aérea de Hindon, cerca de Nueva Delhi, donde el avión fue monitoreado por las Fuerzas Aéreas de India.La renuncia de Hasina fue anunciada por el jefe del Ejército, Waker-Uz-Zaman, quien también declaró la formación de un gobierno interino.
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«Se formará un Gobierno interino y a través de éste se llevarán a cabo todas las actividades del país», afirmó Zaman, pidiendo el cese de la violencia y prometiendo que se juzgará a los responsables de las injusticias cometidas durante las protestas en Bangladesh. La violencia estalló de manera alarmante, con al menos 94 personas, incluidos 14 policías, falleciendo en un solo día de protestas, lo que ha llevado el total de muertos a cerca de 300 desde el inicio de las manifestaciones. Las imágenes de televisión mostraron a miles de manifestantes asaltando la residencia de Hasina, llevándose muebles y celebrando su salida en un ambiente de victoria.
La renuncia de Sheikh Hasina ha generado una mezcla de alivio y euforia entre los manifestantes, quienes habían desafiado un toque de queda impuesto por el gobierno. A pesar de las advertencias de las autoridades, muchos se congregaron frente a su residencia, y algunos lograron entrar en el edificio oficial, llevando a cabo actos de vandalismo y celebración.
El jefe del Ejército, en un intento por restaurar el orden, hizo un llamado a la población para que se abstuvieran de actos de vandalismo y violencia, prometiendo que el Ejército trabajaría para restablecer la paz y la disciplina en el país.
«Por favor, sigan confiando en el Ejército. Asumo toda la responsabilidad (de salvar sus) vidas y sus propiedades», agregó Zaman. La renuncia de Sheikh Hasina marca un hito en la política del país y plantea interrogantes sobre el futuro de la democracia en esta nación de 170 millones de habitantes, que ha estado bajo su control desde 2009.


