Tommy Robinson fue declarado culpable este miércoles 28 de octubre en Londres de acosar a dos periodistas del Daily Mail.
Tommy Robinson fue declarado culpable este miércoles 28 de octubre en Londres de acosar a dos periodistas del Daily Mail. Un jurado de la Corte de la Corona de Southwark condenó al activista británico de extrema derecha, de 43 años y cuyo nombre real es Stephen Yaxley-Lennon, por dos cargos de acoso con temor a la violencia contra el reportero de investigación Andrew Young y el editor Jacob Dirnhuber, a quienes amenazó tras la publicación de un reportaje que lo mostraba de vacaciones en Chipre durante los disturbios que sacudieron Inglaterra en 2024.
El veredicto pone fin a un juicio en el que la fiscalía describió una campaña de intimidación ejecutada desde las redes sociales: Robinson contrató investigadores privados para localizar los domicilios de los periodistas, publicó fotografías de uno de ellos frente a su casa y de los familiares del otro, y les hizo llegar mensajes directos con frases como «voy a ir por ti» y «llamaré a tu puerta». Ambos reporteros terminaron abandonando sus hogares o contratando protección privada por miedo a un ataque.
Tommy Robinson: el veredicto tras 11 horas y 25 minutos de deliberación
El jurado deliberó durante 11 horas y 25 minutos antes de condenar a Robinson por mayoría de diez votos contra dos en ambos cargos. Los jurados rechazaron la versión del acusado, que se había declarado inocente y sostuvo que actuó presa del pánico porque el reportaje del Daily Mail, según él, puso en peligro a su familia al revelar el hotel donde se alojaba cerca de Ayia Napa, en Chipre. Durante su testimonio de la semana pasada, el activista llegó a llorar al hablar de su relación con sus hijos.
Robinson quedó en libertad bajo fianza y será sentenciado el 16 de diciembre por el juez Cavanagh, quien anticipó que considerará «todas las opciones». El delito de acoso con temor a la violencia puede castigarse en el Reino Unido con hasta diez años de prisión. Al conocerse el fallo, el acusado se sentó y negó en silencio con la cabeza mientras miraba al jurado, y después calificó los veredictos de «una locura» en sus redes sociales.
Así fue la campaña contra Young y Dirnhuber
El caso nació el 4 de agosto de 2024, cuando MailOnline publicó que Robinson pasaba unas vacaciones en un resort de lujo de Chipre mientras en Inglaterra estallaban disturbios tras el asesinato de tres niñas en Southport, unos desórdenes que el propio activista alimentaba con publicaciones incendiarias desde su cuenta, según expuso el juicio. Dirnhuber, editor del medio, había enviado a Young a Chipre para cubrir dónde estaba y qué hacía el activista.
La respuesta de Robinson fue inmediata y personal. Al día siguiente llamó por teléfono a Young y le dijo «voy a ir por ti»; a Dirnhuber le escribió «llamaré a tu puerta», y al director del Daily Mail, Ted Verity, le dejó un mensaje de voz asegurándole que ya los había localizado a todos. El tribunal escuchó que el acusado encargó a detectives privados las direcciones de los dos periodistas y que publicó en X una foto de Dirnhuber frente a su casa y imágenes recortadas de la esposa y los hijos de Young. Young recibió un oficial de protección cercana asignado por el periódico, Dirnhuber tuvo que mudarse de casa y un tercer periodista del diario, George Odling, también abandonó su hogar familiar por precaución.
«Utilizó las redes sociales como un arma», dice la fiscalía
Frank Ferguson, jefe de la División de Delitos Especiales y Contraterrorismo de la Fiscalía de la Corona, afirmó tras el veredicto que Robinson «utilizó las redes sociales como un arma y sometió a dos periodistas a una campaña de acoso que les causó un grave temor a la violencia». La acusación había calificado su conducta durante el juicio como tácticas intimidatorias propias de un matón, destinadas a asustar a los reporteros y a empujarlos a dejar sus casas.
No es la primera condena de este tipo para el fundador de la English Defence League: Robinson ya cargaba con una orden de protección por acoso de cinco años tras presentarse a gritar insultos frente a la casa de otra periodista, Lizzie Dearden, y amenazar con volver una y otra vez. Antes del juicio, el activista agradeció públicamente a Elon Musk por financiar los costos de su defensa legal, un detalle que subraya el alcance de su red de apoyos: su cuenta en X suma alrededor de dos millones de seguidores.
El fallo de Southwark se suma a la agenda judicial europea de esta semana, en la que también se conoció el debate en el Senado francés por su ley contra los disturbios y la visita de Zelenski a La Haya. Para Robinson, la siguiente fecha clave será la audiencia de sentencia de diciembre, en la que se definirá si su campaña contra los dos periodistas le cuesta la libertad.