Pese a las amenazas y el despliegue policial, cientos de ciudadanos se reunieron en la iglesia moscovita de Nuestra Señora Madre de Dios “Alivia mi sufrimiento” para despedir a Alexei Navalny, opositor fallecido.
El funeral, seguido por la sepultura en el cementerio de Borisovskoye, contó con la presencia de los embajadores de Alemania, Francia y Estados Unidos en Rusia.
Los padres de Navalny, Anatoly y Lyudmila, lideraron los actos, mientras que su esposa, Yulia Navalnaya, quien vive en el extranjero por temor a represalias, expresó su dolor en un comunicado.
“No sé cómo vivir sin ti, pero intentaré hacerlo para que tú -allá arriba- estés feliz y orgulloso de mí”, declaró la viuda agradeciendo los “26 años de felicidad absoluta” junto a su esposo.
Mientras el féretro con los restos de Navalny era introducido en la iglesia, los congregados en las afueras comenzaron a corear su nombre y rompían a aplaudir.
Acto seguido también se escucharon gritos de “¡asesinos!”, “¡Rusia será libre!”, “¡no te olvidaremos!” o «¡no tuviste miedo y nosotros tampoco!», reportó el corresponsal de la BBC en Rusia, Steve Rosenberg.
También hubo gritos de «no a la guerra» y «Rusia sin Putin». Junto a una larga fila de personas, portando flores y velas, se formó en la calle que conducía al templo.
«Vine porque esta es la única oportunidad para mí de decir adiós a Alexei. Admiro su coraje, admiro su resistencia. No entiendo por qué se le teme incluso muerto. Por eso estoy aquí», declaró uno de quienes decidió trasladarse hasta el distrito de Márino, donde se celebraron las exequias y donde Navalny vivió.
Otra más, cuya identidad la BBC no divulgó para evitar represalias contra ella, dijo que este «no era el momento de ser cobarde en Rusia» y que el riesgo de arresto se debía al miedo del gobierno ruso a los partidarios de Navalny.
«Somos solo gente en luto y con flores, pero nos tienen miedo», dijo.

La presencia de un gran número de autos y la fuerte presencia policial generaron interrogantes y miedo entre los asistentes.
«¿A qué tienen miedo? ¿Por qué tantos autos?», se preguntó Anna Stepanova, una de las personas presentes en el lugar. «Ellos mismos tienen mucho miedo. La gente que vino aquí no tiene miedo. Alexei tampoco lo tuvo», dijo a la agencia de noticias AFP la mujer, al igual que el propio Navalny, quien siempre luchó valientemente por la democracia y la libertad.
El canciller alemán, Olaf Scholz, también expresó su admiración por Navalny y rindió tributo a los moscovitas que decidieron enfrentar las amenazas gubernamentales para asistir a las exequias. «Pagó con su vida por su lucha por la democracia y la libertad», afirmó Scholz.
«Tras su muerte, valientes rusos continúan su legado: muchos de ellos han asistido hoy al funeral y han corrido un gran riesgo, por la libertad», agregó el mandatario en su cuenta de la red social X.
La organización no gubernamental OVD-Info informó sobre la detención de decenas de personas en todo el país, con al menos seis arrestos en Moscú. En Ekaterimburgo, la policía habría detenido a 10 individuos, mientras que en Novosibirsk, 18 personas, incluido un concejal, habrían sido privadas de libertad.
Hasta el momento el gobierno ruso no ha confirmado estas informaciones.
La vocera de Navalny, Kira Yarmysh, antes de la ceremonia, indicó que tuvieron dificultades en los preparativos, incluida la búsqueda de una carroza fúnebre para trasladar un féretro.
Tras ser ignoradas las exequias de Alexei Navalny por los medios rusos, su equipo organizó un programa especial transmitido por YouTube. El programa mostró imágenes de los eventos en los alrededores de la iglesia y en el cementerio, aunque las autoridades no permitieron filmar el servicio religioso dentro de la iglesia.
A pesar de esto, se han difundido imágenes de la ceremonia, revelando que el ataúd estaba abierto, siguiendo la tradición de la Iglesia ortodoxa rusa de permitir a familiares y amigos ver y tocar al difunto.

Navalny fue enterrado en el cementerio de Borisovskoye, con cientos de personas rindiéndole homenaje.
El ataúd del opositor fue enterrado al son de la canción «My Way» de Frank Sinatra y una interpretación orquestal del tema principal de la película Terminator 2. Su portavoz en redes sociales mencionó que “Navalny consideraba Terminator 2 como la mejor película del mundo”.
Con 47 años, Navalny falleció el 16 de febrero mientras cumplía una condena de 19 años en una prisión cerca del círculo polar ártico.
Aunque las autoridades rusas declararon «muerte natural» en el certificado oficial, el retraso de ocho días en entregar el cuerpo a su madre aumentó las sospechas de su familia y allegados sobre un posible asesinato.
Fuente: BBC


