En el año 2023, China reportó una tasa de natalidad baja récord, lo que resultó en una disminución de su población por segundo año consecutivo. Esta tendencia representa un desafío demográfico significativo que podría tener importantes implicaciones para el gigante asiático, que cuenta con la segunda economía más grande del mundo.
La población de China, actualmente el segundo país más poblado del mundo después de India, se redujo a 1.409,67 millones en 2023, lo que supuso una caída del 0,14% en comparación con 2022.
La nación presentó un registro de nacimientos el pasado año de 9,02 millones, y la diferencia se generó por los 9.5 millones en 2022. Es importante destacar que el gobierno del país asiático ahora permite a sus ciudadanos tener un tercer hijo desde 2021, pero esta decisión supone una carga económica para quienes tengan más hijos.
El economista de Macquearie Group, Larry Hu, comentó que «Sin duda, el fuerte descenso del año pasado se debe en parte a los cierres y lo más probable es que los nuevos nacimientos repunten en 2024, aunque la tendencia estructural a la baja se mantiene»
El cambio demográfico está teniendo lugar en un momento en el que el crecimiento del país está experimentando dificultades. Según la Oficina Nacional de Estadísticas, la economía china registró un crecimiento del 5,2% el año pasado, mientras que el gobierno esperaba un aumento de al menos un 5%.


