Tras los contratiempos sufridos con el módulo de aterrizaje lunar Peregrine debido a problemas de suministro energético, la NASA ha decidido apostar nuevamente por su programa Commercial Lunar Payload Services (CLPS) para regresar a la Luna. En esta ocasión, confían en el módulo de aterrizaje Nova-C, desarrollado por la empresa privada Intuitive Machines.
El Nova-C, heredero de la tecnología del Proyecto Morpheus de la NASA, tiene como objetivo entregar cargas comerciales de pequeño tamaño a la superficie lunar. Cuenta con un sistema propulsor de naves espaciales que utiliza metano y oxígeno líquido, además de una tecnología autónoma de aterrizaje y detección de peligros. Este módulo espacial también es capaz de brindar una cobertura de datos las 24 horas del día y puede transportar una carga útil de hasta 100 kilos.
Seleccionado en 2019 como uno de los primeros tres módulos de aterrizaje del programa CLPS, el Nova-C tiene la tarea de entregar cargas útiles de pequeño tamaño para la exploración y prueba de tecnologías en el satélite terrestre. Aunque inicialmente estaba programado para su primer vuelo en julio de 2021, debido a diversos retrasos, el lanzamiento se ha pospuesto para este año.
Después de tres años de preparación, la NASA tiene previsto colocar el módulo Nova-C en la superficie lunar el próximo 22 de febrero, tras su lanzamiento a mediados de mes desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, a bordo del cohete Falcon 9 de SpaceX.
Si todo sale según lo previsto, el Nova-C se convertirá en el primer módulo privado en aterrizar en la superficie lunar con el fin de estudiar el clima espacial, investigar las interacciones en la superficie lunar y realizar pruebas de tecnologías de aterrizaje de precisión para futuros sistemas de navegación autónoma.
Como parte de la iniciativa Commercial Lunar Payload Services, el módulo Nova-C transportará cargas útiles científicas y comerciales de la NASA, incluyendo instrumentos centrados en las interacciones entre la columna-superficie, el clima espacial y la superficie lunar, la radioastronomía, las tecnologías de aterrizaje de precisión, así como un nodo de comunicación y navegación para futuras tecnologías de navegación autónoma, según informa la NASA en su blog oficial.


