Mientras el huracán Rafael se alejaba de Cuba este jueves por la mañana, la isla enfrentaba las secuelas de su paso devastador. El fenómeno, que tocó tierra como un huracán de categoría 3 cerca de Playa Majana, dejó a gran parte del país sin electricidad tras una desconexión del sistema energético nacional.
En La Habana, los vientos y lluvias causaron daños significativos, con árboles y postes caídos, y un residente lamentó la caída de la pared de su edificio.
Las autoridades informaron que aproximadamente 50,000 personas fueron evacuadas en la capital y otras provincias, aunque hasta el momento no se reportaron heridos ni fallecidos producto de Rafael. La situación es crítica debido al deterioro de la infraestructura habitacional en zonas vulnerables.
Lea también: María Corina Machado recibe el Premio Internacional de Democracia 2024
El director de Energía Eléctrica del Ministerio de Energía y Minas indicó que el restablecimiento del servicio sería lento en el occidente, donde se requería una verificación exhaustiva de las líneas eléctricas.
Rafael, que ahora se desplaza hacia el Golfo de México, ha dejado una estela de preocupación por su trayectoria incierta y sus posibles efectos en Estados Unidos.


