Manuel de Jesús Guillén Esplugas, un cubano de 30 años que participó en las manifestaciones del 11 de julio de 2021, ha fallecido en la prisión Combinado del Este.
Su muerte se convierte en la tercera relacionada con estas protestas, según organizaciones de derechos humanos como Justicia 11J.
Guillén, miembro de la ilegalizada Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), murió tras un intento de fuga que resultó en su captura y una supuesta golpiza por parte de los guardias.
Camila Rodríguez, directora de Justicia 11J, informó que los familiares del joven encontraron marcas evidentes de maltrato en su cuerpo.
Las autoridades carcelarias han intentado desvirtuar la versión, alegando que se trató de un suicidio.
El caso ha generado indignación entre activistas y familiares. La madre de Guillén, visible en un video que circula en redes sociales, clama por justicia, afirmando que su hijo fue asesinado a golpes. La ONG Cubalex también ha señalado un patrón preocupante de uso excesivo de la fuerza por parte del Estado cubano.
Desde las protestas del 11J, aproximadamente 500 manifestantes han sido condenados, y se estima que hasta mil personas están encarceladas como «presos políticos». El gobierno cubano niega esta clasificación y acusa a los opositores de ser agentes al servicio de Estados Unidos.
La muerte de Guillén Esplugas resalta la creciente preocupación sobre las condiciones carcelarias y el tratamiento a los prisioneros políticos en Cuba. Activistas piden una investigación independiente para esclarecer las circunstancias que rodean su fallecimiento.


