El periodo de inscripción de candidatos para las elecciones generales en Bolivia, que se llevará a cabo el próximo 17 de agosto, concluyó el pasado 14 de mayo a las 23:59 horas locales (03:59 GMT del martes). Más de 2.500 postulantes de diez organizaciones políticas, entre partidos y alianzas, han sido registrados, según informó Fernando Arteaga, secretario de Cámara del Tribunal Supremo Electoral (TSE). Sin embargo, el proceso no ha estado exento de controversias y complicaciones, especialmente en torno a la figura del expresidente Evo Morales.
El TSE ha establecido un riguroso proceso de inscripción que exigía a las organizaciones políticas registrar digitalmente a sus candidatos para la Presidencia, Vicepresidencia y el Legislativo nacional. Además, debían presentar en formato físico el listado y la documentación correspondiente. Arteaga confirmó que ahora se procederá a la revisión y verificación documental de los postulantes. Las listas de candidatos habilitados e inhabilitados se publicarán el 6 de junio.
Evo Morales impulsa nuevo partido sin registro
Entre los acontecimientos más destacados se encuentra el intento de los seguidores de Evo Morales, quien gobernó Bolivia entre 2006 y 2019, de inscribirlo como candidato por el Partido de Acción Nacional Boliviano (Pan-Bol). Sin embargo, Arteaga aclaró que tanto Evo Pueblo, el nuevo partido que intenta formar Morales, como Pan-Bol carecen de reconocimiento legal. La cancelación de la personería jurídica de Pan-Bol se debió a que no logró obtener más del 3% de los votos en las elecciones presidenciales de 2020.

La situación se complica aún más para Morales, quien enfrenta una orden judicial de captura por un caso de trata de menores que él niega. Desde hace siete meses se encuentra en la región cocalera del Chapare, sin poder salir debido a esta situación legal. A pesar de su silencio ante la anulación de su candidatura, sus seguidores han anunciado protestas, incluyendo bloqueos de caminos, lo que podría desestabilizar aún más el clima político en el país.
Por otro lado, la fragmentación dentro del oficialismo también es un tema preocupante. Con la decisión del actual presidente Luis Arce de no buscar la reelección, el Movimiento Al Socialismo (MAS) se encuentra dividido en tres facciones. Una parte sigue leal al gobierno actual, otra apoya a Morales y una tercera respalda a Andrónico Rodríguez, presidente del Senado y considerado anteriormente como el «heredero» político del exmandatario.
También te puede interesar: Corte Suprema de EE. UU. autorizó a Trump de cancelar el TPS para venezolanos
La incertidumbre política se intensifica con la ratificación por parte del Tribunal Constitucional de que Morales no puede postularse para un cuarto mandato debido a que ya ha ejercido la presidencia más de dos veces. Esta decisión ha dejado un vacío en el liderazgo del MAS y ha abierto la puerta a nuevos candidatos como Eduardo del Castillo, exministro de Gobierno, quien busca posicionarse como una opción viable para las elecciones.
Con más de 2.500 candidatos registrados y un ambiente político cargado de tensiones y divisiones internas, Bolivia se prepara para unas elecciones que prometen ser históricas. La situación de Evo Morales y sus intentos por regresar al poder son solo una parte del complejo panorama electoral que enfrenta el país andino. A medida que se acerca la fecha electoral, todas las miradas estarán puestas en cómo evolucionará este escenario y qué impacto tendrán las decisiones del TSE sobre el futuro político de Bolivia.


