Este jueves 15 de febrero el ejército israelí ha atacado y ocupado el hospital Al Naser de Jan Yunis, el principal centro médico en funcionamiento en la golpeada red sanitaria de Gaza. Las autoridades de salud controladas por Hamás y Médicos Sin Fronteras (MSF) han denunciado los bombardeos, que han resultado en un número aún desconocido de muertos y heridos. Israel justifica su acción alegando que el hospital podría haber sido utilizado para retener a rehenes, aunque no han presentado pruebas que respalden esta afirmación.
El bombardeo al hospital Al Naser tuvo lugar después de que Israel ordenara la evacuación de miles de personas el martes 13 de febrero. Médicos Sin Fronteras informó que las fuerzas israelíes atacaron el hospital a pesar de haber indicado al personal médico y a los pacientes que podían permanecer en el centro. La organización humanitaria denunció que su equipo tuvo que escapar, dejando atrás a los pacientes, y que uno de sus miembros fue detenido por las tropas israelíes mientras otro permanece desaparecido. La situación dentro del hospital se describe como caótica, con un número indeterminado de muertos y heridos.
En los ataques, Israel utilizó drones que dispararon contra el departamento de cirugía en la tercera planta, hiriendo a uno de los médicos. Según informes, el hospital ha sido convertido en un cuartel militar y las tropas israelíes han demolido parte de sus instalaciones, incluso obligando a los médicos a abandonar a los pacientes de cuidados intensivos. La operación también ha afectado a las ambulancias, las tiendas de campaña de los desplazados y las fosas donde se entierran los cadáveres debido a la imposibilidad de trasladarlos a los cementerios.
El ejército de Israel ha declarado que el hospital Al Naser y otros centros sanitarios fueron utilizados por Hamás. Sin embargo, la Media Luna Roja palestina ha rechazado estas acusaciones y ha afirmado que nueve miembros de su equipo y nueve pacientes fueron detenidos en el hospital Al Amal de Gaza. El Al Amal, junto con otros hospitales como el Shifi o el Rantisi, también han sido asaltados y tomados por las tropas israelíes, que sostienen su afirmación de que estos lugares son empleados por miembros de Hamás.
El conflicto entre Israel y Palestina se ha intensificado en las últimas horas, con un aumento significativo de víctimas mortales en territorio libanés. Dos ataques israelíes provocaron la muerte de al menos diez personas, incluyendo mujeres y niños, mientras que Hezbolá respondió lanzando proyectiles sobre el norte de Israel. En medio de estos eventos, el responsable de la CIA, William Burns, viajó a Israel desde Egipto en un intento de desbloquear las negociaciones para lograr un alto el fuego.
Mientras tanto, la ciudad de Jan Yunis en el sur de la Franja de Gaza ha estado ocupada militarmente desde finales del año pasado, y se teme que las tropas israelíes avancen por tierra hacia la localidad de Rafah, donde más de un millón de personas, la mayoría de ellos desplazados sin vivienda, se encuentran aglomerados cerca de la frontera con Egipto. La crisis humanitaria en Gaza ha alcanzado proporciones alarmantes, con escasez de alimentos, agua, medicinas y refugio debido al bloqueo impuesto por Israel.

