Los diplomáticos de EE. UU. en Medio Oriente están saliendo en silencio de varias embajadas de la región.
Los diplomáticos de EE. UU. en Medio Oriente están saliendo en silencio de varias embajadas de la región. El Departamento de Estado ajusta discretamente la dotación de personal de las misiones en Jordania, Baréin, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y el Líbano ante la amenaza de una escalada regional, según varias fuentes familiarizadas con el asunto citadas por CNN.
A diferencia de lo ocurrido en Arabia Saudita, estos movimientos no se han anunciado públicamente. Esta semana, Washington ordenó la salida del reino del personal que no desempeña funciones de emergencia y de todos los familiares, en respuesta a la escalada de los ataques de los hutíes respaldados por Irán, como ya contó esta casa en la salida ordenada del personal diplomático de Arabia Saudita. Las otras seis embajadas, en cambio, no han cambiado formalmente de estatus y siguen en situación de «operaciones restringidas», aunque dentro de esa categoría sí puede modificarse la dotación de personal.
Diplomáticos de EE. UU. en Medio Oriente: un déjà vu para las familias
Para muchas de las familias afectadas, la orden es un déjà vu frustrante y caótico. Buena parte de quienes se marchan ahora acababan de regresar a sus puestos tras haber salido durante el momento más intenso de la guerra con Irán: volvieron a inscribir a sus hijos en la escuela y a instalarse en sus viviendas, y ahora deben repetir el proceso, esta vez con lo que describen como un menor apoyo financiero del Departamento de Estado.
«Se siente mucho como ‘El día de la marmota’», dijo una fuente en Amán sobre la nueva instrucción de salir de la capital jordana que recibió parte del personal de la embajada. Otra fuente describió la comunicación y la coordinación entre la sede del Departamento en Foggy Bottom y los funcionarios sobre el terreno como tan desastrosas como al comienzo de la guerra, y señaló que algunas embajadas ni siquiera han celebrado las reuniones de planificación que suelen preceder a las salidas: «Muchas personas se están enterando por las noticias en lugar de por sus superiores en la misión».
La denuncia del sindicato del servicio exterior
La Asociación del Servicio Exterior de Estados Unidos (AFSA), el sindicato que representa a los funcionarios del servicio exterior, denunció el jueves en un comunicado que está recibiendo relatos de «ping-pong burocrático». «A las familias que apenas habían regresado a sus puestos y vuelto a inscribir a sus hijos en la escuela se les está diciendo que se preparen para evacuar de nuevo sin informarles con qué nivel de apoyo financiero podrán contar», señaló la organización.
Su portavoz, Nikki Gamer, dijo a CNN que familias fuera de Arabia Saudita han comunicado que se les ordena marcharse sin tener confirmados ni el apoyo para alojamiento ni los viáticos, porque sus embajadas no cambian de estatus. «Las familias merecen saber cómo pagarán un lugar donde vivir antes de subir a un avión», afirmó Gamer. Esos viáticos son los que normalmente permiten encontrar vivienda y cubrir los gastos imprevistos de abandonar un hogar en el extranjero, sobre todo cuando el diplomático permanece en la embajada como trabajador esencial.
El telón de fondo: hutíes, Irán y la amenaza de escalada
Los ajustes llegan mientras los hutíes han intensificado sus ataques contra Arabia Saudita, unas hostilidades que, según ha advertido reiteradamente el Departamento de Estado, «tienen el potencial de escalar rápidamente más allá de esa zona inmediata». También se producen después de que el presidente Donald Trump sugiriera que podría reanudar los ataques contra Irán tras las elecciones intermedias, y mientras, de acuerdo con fuentes, Israel ha presionado —sin éxito por ahora— para que se actúe de manera más inmediata. La incertidumbre sobre la duración del conflicto ya la había reconocido esta semana el propio embajador ante la ONU, como recogió el análisis de Waltz sobre una guerra que podría seguir un año más en punto muerto, y Trump volvió a referirse al escenario posterior a la guerra en sus declaraciones sobre Cuba y el papel de Marco Rubio.
Por ahora, el Departamento de Estado no ha anunciado públicamente los ajustes en las seis embajadas y subraya que su estatus no ha cambiado. Pero sobre el terreno, según las fuentes consultadas por CNN, las salidas ya están en marcha y el malestar entre los funcionarios y sus familias crece con cada nueva instrucción.