Los buques de Estados Unidos por Cuba fueron este viernes la frase central del mitin electoral de Donald Trump en Fort Myers, en la costa oeste de Florida: el presidente afirmó que, cuando termine la guerra en Irán, la flota estadounidense «pasará» por la isla y que el secretario de Estado, Marco Rubio, se encargará de resolver la situación del Gobierno cubano. La declaración llegó en respuesta a la pregunta de un votante sobre qué hará su administración con La Habana, y fue recogida por la agencia EFE en un cable publicado este mismo viernes.
Buques de Estados Unidos por Cuba: la escala de las 50 yardas
Trump describió la escena con su estilo habitual, como una escala naval frente al litoral cubano: «Lo que vamos a hacer con Cuba es que vamos a regresar de Irán, esos hermosos barcos, pasaremos por Cuba, haremos que uno de ellos se detenga a unas 50 yardas (45 metros) de la costa. Levantarán las manos y luego vamos a enviar a Marco Rubio a cerrar el acuerdo», comentó el mandatario ante sus seguidores. Antes había pedido paciencia al votante que le preguntó por la isla: «Él quiere saber qué pasa con Cuba. Por favor, denme un respiro. Denme un descanso. No se preocupen. Nos ocuparemos de Cuba a nuestro regreso de Irán. Haremos una pequeña escala», señaló.
El escenario no era casual: Florida concentra la mayor población de origen cubano de Estados Unidos y el mitin forma parte de la campaña hacia las elecciones legislativas, en un estado donde la política hacia la isla pesa en cada discurso. La guerra con Irán sigue abierta y sin una salida rápida a la vista, como admitió esta misma semana el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, de lo que informamos en la nota sobre la guerra en Irán y el punto muerto que podría durar un año más.
Rubio, el encargado de «cerrar el acuerdo»
Sobre el papel de su secretario de Estado, Trump sostuvo que el Gobierno puede «simplemente poner» a Rubio «ahí, y él lo resolverá», al llamarlo «un gran sujeto». Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y uno de los rostros más duros de Washington contra el Gobierno de La Habana, quedaría así como el responsable de negociar el desenlace que la Casa Blanca busca para la isla. La agencia Reuters recordó este viernes que la administración Trump ha declarado que su objetivo es cambiar el Gobierno comunista de Cuba, aunque el propio presidente predijo el mes pasado que ambos países llegarían a un acuerdo y que no creía necesaria una acción militar.
El ejemplo de Venezuela y el cerco sobre La Habana
Durante el mismo acto, el presidente citó el operativo militar de Estados Unidos en Venezuela que en enero derivó en la captura del depuesto gobernante Nicolás Maduro, quien enfrenta en Nueva York cargos relacionados con narcotráfico y espera juicio: «Capturamos y llevamos ante la justicia al dictador prófugo de Venezuela, Nicolás Maduro, quien ahora está a la espera de juicio. Y ganamos la guerra en Venezuela en un solo día, y ahora estamos trabajando con ellos para producir millones y millones de barriles de petróleo a la semana», manifestó.
La presión de Washington sobre La Habana ya viene en aumento: sanciones a empresas que Estados Unidos vincula con el Gobierno de la isla y un cerco energético para impedir que Cuba importe combustible, en un país que sufre escasez y apagones agravados por una infraestructura deteriorada. Las declaraciones de este viernes se producen, además, días después de que las autoridades de Florida anunciaran el lunes una orden de arresto contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo en 1996 de avionetas de la organización Hermanos al Rescate, cuando era ministro de las Fuerzas Armadas. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba dijo el mes pasado ante la Asamblea General de la ONU que la isla siempre estaría abierta al diálogo con Washington.
Por qué importa
Para la enorme diáspora cubana y venezolana en Florida, la frase de Trump no es un detalle de campaña: coloca a Cuba como el siguiente capítulo de la misma estrategia que ya se aplicó en Venezuela, con la flota que hoy opera en Oriente Medio —la misma que mantiene tensionado el mercado petrolero, con el crudo Brent en 115 dólares— como instrumento de presión. Por ahora no hay anuncio formal de operación alguna ni calendario: hay una advertencia pública, hecha este viernes, y un nombre propio encargado de ejecutarla, el de Marco Rubio. (Con información de EFE vía Yahoo Noticias y Reuters)