La inversión de Bombardier en Estados Unidos fue anunciada este viernes por el fabricante aeronáutico canadiense.
La inversión de Bombardier en Estados Unidos fue anunciada este viernes por el fabricante aeronáutico canadiense: una inyección inicial de 270 millones de dólares para ampliar su infraestructura en el país, anunciada días después de que el presidente Donald Trump se retractara en parte de sus amenazas contra la compañía al descubrir la magnitud de su presencia en Kansas. El anuncio lo recogió la agencia EFE en un cable publicado este mismo viernes 23 de octubre.
Inversión de Bombardier en Estados Unidos: 500 vacantes y 300 empleos nuevos
Según el comunicado de la empresa, el dinero se destinará a ampliar su infraestructura de servicio en Estados Unidos, donde actualmente busca cubrir 500 puestos de trabajo y prevé crear otros 300 empleos mediante nuevos proyectos en Kansas, Texas, Indiana y Connecticut. Texas concentrará 150 de los 300 nuevos puestos, la compañía ampliará sus instalaciones de servicio en Dallas y Connecticut y abrirá en noviembre un nuevo centro de servicio en Fort Wayne, en Indiana.
Bombardier recordó además el peso que ya tiene en la economía estadounidense: sus actividades en el país sustentaron en 2025 unos 27.200 puestos de trabajo directos e indirectos y generaron 2.800 millones de dólares en compras a proveedores locales. Con los planes de expansión anunciados este viernes, la empresa calcula que esa cifra superará los 33.000 empleos.
Lo que se sabe hasta ahora
- La inversión inicial anunciada es de 270 millones de dólares, destinada a ampliar la infraestructura de servicio de Bombardier en Estados Unidos.
- La empresa busca cubrir 500 vacantes actuales y crear 300 empleos nuevos en Kansas, Texas, Indiana y Connecticut; 150 de ellos estarán en Texas.
- En noviembre abrirá un nuevo centro de servicio en Fort Wayne (Indiana) y ampliará los de Dallas y Connecticut.
- El anuncio llega días después de que Trump suavizara su postura en un mitin en Park City, Kansas, cerca de la sede estadounidense de la compañía, que emplea allí a unas 1.500 personas.
El giro de Trump en Park City
El cambio de clima se produjo el lunes, durante un mitin electoral en Park City, en Kansas. Trump reconoció ante sus seguidores que hasta entonces había considerado a Bombardier esencialmente una empresa canadiense y que desconocía su presencia en Kansas, donde la compañía tiene su sede estadounidense. «Siempre la había visto como una empresa canadiense (…) Pero ahora descubro que tiene presencia aquí, y no vamos a perjudicarla si está en Kansas», dijo el presidente, que añadió que cuidaría «de esa gente» y «de los empleos», y atribuyó el giro también a una llamada del senador republicano por Kansas Roger Marshall.
Las palabras supusieron un contraste fuerte con septiembre, cuando Trump amenazó con impedir la venta de aviones de Bombardier en Estados Unidos y sostuvo que, si la empresa quería acceder al mercado estadounidense, debía fabricarlos en el país. En enero también había amenazado con retirar la certificación de los aviones canadienses, en medio de una disputa por la homologación en Canadá de aparatos de Gulfstream, el principal rival estadounidense de Bombardier en la aviación ejecutiva.
Lo que dice la empresa
El presidente y consejero delegado de Bombardier, Éric Martel, afirmó que las «conversaciones constructivas» con la Administración estadounidense ofrecen «un camino prometedor» para sus trabajadores y un entorno favorable para seguir aumentando las inversiones de la empresa en Estados Unidos. La compañía es uno de los grandes nombres mundiales de la aviación ejecutiva, con sus jets de negocios como producto insignia, y Kansas es desde hace décadas uno de sus centros históricos de producción y servicio.
El episodio se suma a una semana de mensajes de Trump con fuerte carga geopolítica y económica, en la que también afirmó que los buques de Estados Unidos «pasarán» por Cuba tras la guerra en Irán, mientras el mercado energético sigue tensionado, con el crudo Brent en 115 dólares, su precio más alto desde mayo.
Por qué importa
Para los trabajadores e industrias de estados como Kansas, Texas, Indiana y Connecticut, el anuncio se traduce en cientos de empleos concretos y en inversión inmediata, pero el trasfondo es político: una empresa extranjera que estuvo meses bajo amenaza de vetos y descertificación obtuvo en días un trato favorable tras demostrar su huella laboral dentro de Estados Unidos. Es la misma lógica que la Casa Blanca aplica a otros fabricantes: producir —y contratar— dentro del país a cambio de acceso pleno a su mercado. (Con información de EFE vía Yahoo Noticias)