La deuda bruta del sector público de Brasil en mayo pasado era equivalente al 76,7 % del Producto Interno Bruto (PIB), frente al 76,3% que representaba en abril, según informó este viernes el Banco Central.
Entre los factores que provocaron el ligero aumento de la relación entre deuda y PIB, el Banco Central situó la depreciación del real frente al dólar, en parte atribuida a «incertidumbres» en el escenario externo, que influyen en los mercados de monedas.
El instituto emisor también señaló que, en los primeros cinco meses de este año, el sector público registró un déficit equivalente al 0,6% del PIB, frente al superávit del 0,65% del mismo período de 2023, lo cual es consecuencia de un aumento del gasto que se ha dado junto con una caída de la recaudación tributaria.
La meta del Gobierno para este año es alcanzar un equilibrio de las cuentas públicas, con un «déficit cero» o un déficit mínimo del 0,5%.
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Para alcanzar ese objetivo, el Ministerio de Hacienda espera aumentar la recaudación mediante unas profundas reformas de las políticas tributarias que aún no están plenamente en vigor, lo que según analistas del mercado debería obligar a una mayor contención del gasto público, a la que el Gobierno se resiste.
Los antecedentes
La deuda consolidada del sector público brasileño aumentó 2,7 puntos porcentuales del PIB en 2023, alcanzando el 74,3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), equivalente a 8,07 billones de reales (1,62 billones de dólares), informó hoy el Banco Central brasileño.
Al finalizar 2022, la deuda bruta del sector público se situó en el 71,7 por ciento del PIB, o 7,22 billones de reales (1,45 billones de dólares).
La relación con el PIB es considerada por los expertos como el concepto más adecuado para medir y comparar la deuda de las naciones.
Aumento progresivo
Este fue el primer aumento de la deuda brasileña desde 2020, año de la pandemia de la COVID-19, cuando se registró un aumento extraordinario del gasto. La expansión, por tanto, se produjo tras dos años de descenso.
El aumento de la deuda pública brasileña está relacionado con el empeoramiento de las cuentas públicas en 2023, cuando se registró un déficit de 249.000 millones de reales (50.120 millones de dólares), el 2,29 por ciento del PIB, el tercer peor resultado de la historia.
El aumento también está relacionado con los gastos de intereses, que ascendieron a 718.000 millones de reales (144.500 millones de dólares) en 2023, o el 6,6 por ciento del PIB, frente a los 586.000 millones de reales (118.000 millones de dólares), el 5,82 por ciento del PIB.
La deuda pública es un indicador seguido de cerca por las agencias de calificación. El reequilibrio de las cuentas públicas es considerado importante por el mercado financiero para evitar que la deuda brasileña se dispare.
En 2023, el Gobierno aprobó el llamado «marco fiscal», es decir, nuevas reglas para las cuentas públicas que sustituyen al techo de gasto. Según estas reglas el gasto no puede crecer más del 70 por ciento del aumento de los ingresos; el aumento del gasto se limita, en términos reales, al 2,5 por ciento anual. El marco busca precisamente contener el crecimiento de la deuda pública en el futuro.


