La ciudad de Oviedo, España, se encuentra conmocionada tras la detención de un matrimonio acusado de mantener encerrados durante cuatro años a sus tres hijos menores, dos gemelos de 8 años y un niño de 10, en condiciones de insalubridad extrema en una vivienda de la zona rural de Fitoria. La intervención policial se produjo el lunes 28 de abril, tras una investigación iniciada por una denuncia vecinal que alertó sobre la posible situación anómala en la familia.
La alarma saltó el pasado 10 de abril, cuando una vecina comunicó al Ayuntamiento sus sospechas: escuchaba voces infantiles y había visto a los niños por las ventanas, aunque nunca salían al exterior. Además, el volumen de las entregas de comida resultaba excesivo para una sola persona, lo que incrementó las sospechas en el vecindario. A partir de esa denuncia, se organizó un operativo de vigilancia que culminó con la entrada de los agentes en la vivienda.
Al acceder al interior de la casa, los agentes encontraron a los tres menores usando mascarillas y pañales, rodeados de basura, excrementos y animales enfermos. Los niños presentaban signos de desnutrición y dormían en cunas, a pesar de su edad. El ambiente era oscuro, cerrado y desordenado, con una gran acumulación de medicamentos y productos farmacéuticos. Los menores mostraban una desconexión total con la realidad: uno de ellos, al salir al exterior, tocó la hierba con asombro y respiró profundamente como si nunca hubiera estado al aire libre.
Durante la inspección, los agentes hallaron también dibujos de monstruos en las paredes, ratas y restos de comida en descomposición. Los niños no estaban escolarizados ni recibían atención médica, y sus únicos referentes eran sus padres y las habitaciones cerradas de la vivienda, un chalet alquilado desde octubre de 2021.
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El matrimonio, formado por un hombre alemán de 53 años y una mujer de 48 con doble nacionalidad alemana y estadounidense, fue detenido y puesto a disposición judicial. Ambos prestaron declaración con ayuda de un traductor y han ingresado en prisión provisional, comunicada y sin fianza, por orden del Juzgado de Instrucción número 3 de Oviedo. La jueza ha suspendido la patria potestad y la guarda y custodia, que pasan ahora a la administración autonómica.
Los menores han sido trasladados a un centro de protección gestionado por la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias, donde permanecen bajo tutela provisional. Equipos de psicólogos, trabajadores sociales y personal médico están evaluando su estado físico y emocional para determinar el impacto del aislamiento y las posibles secuelas derivadas de la falta de estimulación social y afectiva.


