El Salvador inició este martes 27 de octubre la campaña electoral salvadoreña de cara a las elecciones presidenciales del 28 de febrero de 2027.
El Salvador inició este martes 27 de octubre la campaña electoral salvadoreña de cara a las elecciones presidenciales del 28 de febrero de 2027, en las que el presidente Nayib Bukele buscará un tercer mandato consecutivo al frente del país centroamericano. El arranque oficial de la propaganda llega con una particularidad llamativa: ninguno de los aspirantes anunciados por los partidos ha formalizado todavía su inscripción ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
El inicio de la campaña se produce cuatro meses antes de la votación, el plazo que permiten la Constitución y el Código Electoral salvadoreño para la propaganda política. Durante ese período, los aspirantes podrán hacer campaña mientras completan en paralelo el trámite de registro de sus candidaturas, que sigue abierto.
Una campaña electoral salvadoreña sin candidatos inscritos
El Tribunal Supremo Electoral abrió el período de inscripción de candidatos a la Presidencia y la Vicepresidencia el pasado 1 de octubre, con fecha límite del 19 de noviembre. Según el artículo 143 del Código Electoral, los aspirantes deben presentar personalmente sus solicitudes ante la institución, un trámite que hasta este martes ninguna de las fórmulas anunciadas había completado.
Bukele, que gobierna desde 2019, competirá bajo la bandera del oficialista Nuevas Ideas y parte como favorito para seguir en el poder. Su candidatura es posible gracias a la reforma constitucional aprobada en 2025, que eliminó el límite que impedía la reelección presidencial consecutiva y abrió la puerta a su tercer período.
La reforma que permite el tercer mandato de Bukele
La Asamblea Legislativa aprobó y ratificó la reforma el 31 de julio de 2025, en una sola jornada y sin un debate previo amplio. Los cambios tocaron los artículos 75, 80, 133, 152 y 154 de la Constitución: además de permitir la reelección sin límite de períodos consecutivos, ampliaron el mandato presidencial de cinco a seis años y eliminaron la segunda vuelta electoral.
El procedimiento exprés generó cuestionamientos de sectores que advierten sobre sus implicaciones para el sistema democrático salvadoreño. El oficialismo, en tanto, mantiene un dominio amplio de la Asamblea Legislativa, donde la oposición cuenta con apenas tres representantes. El debate sobre las políticas de Bukele trasciende las fronteras del país: su modelo de seguridad ha sido observado con atención en la región, como ocurrió cuando Costa Rica trasladó a los primeros 123 presos a su megacárcel estilo Bukele.
Los rivales que enfrentará el oficialismo
Por la oposición se han proclamado la exdiputada Maytee Iraheta, de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), y el médico Rafael Aguirre, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). El candidato del FMLN informó a la agencia EFE que su equipo aún define la fecha en la que acudirá al TSE para formalizar la inscripción.
De acuerdo con medios salvadoreños, también podrían sumarse a la contienda el general retirado Alirio García Flamenco, por el Partido de Concertación Nacional (PCN), y Orlando Delcid, de Fraternidad Patriota Salvadoreña (FPS). Hasta ahora no se ha anunciado públicamente cuándo realizará su registro ninguno de los aspirantes, empezando por el propio Bukele.
Más de 6,5 millones de votantes y una popularidad alta
Las elecciones generales del 28 de febrero de 2027 no solo definirán al próximo presidente y vicepresidente: también renovarán la Asamblea Legislativa y las autoridades municipales. Están convocados más de 6,5 millones de ciudadanos, de los cuales unos 5,5 millones residen en El Salvador y 982.682 en el extranjero.
Las encuestas recientes citadas por EFE mantienen a Bukele con elevados niveles de popularidad, asociados sobre todo a la reducción de la violencia y a las medidas contra las pandillas aplicadas bajo el régimen de excepción. Esa política también ha recibido críticas internacionales: la CIDH y las ONG recibieron con escepticismo el plan de Bukele para liberar al 50 % de los colaboradores de pandillas. Al mismo tiempo, los sondeos reflejan un aumento de las preocupaciones económicas entre los salvadoreños, un tema que podría pesar en la campaña que ahora comienza.