El Fleetwood Town elimina al Arsenal en una noche que ya es historia del fútbol inglés.
El Fleetwood Town elimina al Arsenal en una noche que ya es historia del fútbol inglés: el equipo de la cuarta división empató 1-1 con los Gunners en su estadio Highbury y se impuso en la tanda de penales de la cuarta ronda de la Carabao Cup, con el portero Jay Lynch convertido en héroe absoluto de una gesta que el propio club se preguntó si es «la mayor conmoción de copa de todos los tiempos».
Los números explican la magnitud de lo ocurrido este martes. Según el portal Transfermarkt, la plantilla del Arsenal está valuada en 1.536 millones de dólares, mientras que la del Fleetwood apenas llega a 3,1 millones: es la diferencia de valor entre dos equipos más grande registrada en el torneo desde que comenzaron los registros, en 2004. Solo el pase de Declan Rice, una de las figuras de los londinenses, vale cuarenta veces más que todo el vestuario de los Pescadores.
Fleetwood Town elimina al Arsenal con un plan perfecto y un gol de Loupalo-Bi
El Fleetwood, que en la League Two pelea en la parte baja y está a solo dos puntos de la zona de descenso a las ligas regionales, salió a su campo con un 5-4-1 inteligente: cedió el balón, cerró espacios y peleó cada pelota dividida en el mediocampo y en la puerta del área. El Arsenal, que vistió de azul, alineó a jugadores de clase mundial como Hincapié, Timber, Havertz, Zubimendi, Lewis-Skelly y Gyökeres, pero apenas generó un par de aproximaciones poco nítidas en el primer tiempo.
El golpe llegó a los 21 minutos. El mediocampista defensivo Neal ganó una pelota dividida en el círculo central y la dejó en los pies de Loupalo-Bi, un joven de 20 años salido de la academia del Fulham y cedido hasta el final de la temporada. El delantero quedó de espaldas al arco, resolvió con maestría la marca de Salmon y definió entre las piernas del portero Meslier para desatar la locura en Lancashire. Con ese 1-0, el cuento de hadas llegó vivo al descanso.
Gyökeres iguala y Jay Lynch se viste de héroe en Highbury
El Arsenal salió mucho más decidido en el complemento, ya con el noruego Martin Ødegaard sobre el césped, y encontró el empate a los 50 minutos en los pies de Gyökeres, que aprovechó una salida tímida de Lynch para firmar el 1-1. Pero el guardameta inglés se repuso como los grandes: salvó remates de Dowman y Ødegaard, atoró a un Havertz muy errático y, a los 90 minutos, evitó un gol que parecía cantado de Ben White, en una intervención tan extraordinaria que el propio lateral levantó los brazos mirando al juez de línea, sin entender lo que acababa de pasar. Cerca del final, el joven Dowman, la estrella emergente de Arteta, fue expulsado por reaccionar ante una marca al límite.
Sin goles en el resto del tiempo regular, la historia se decidió en los penales. Los Pescadores no fallaron ninguno de sus cinco remates y Lynch volvió a agigantarse al tapar el cuarto disparo del Arsenal, el de Bruno Guimarães, una de las últimas incorporaciones de Arteta, por quien los Gunners pagaron más de 97 millones de dólares en agosto. Haughey convirtió el quinto penal y selló un triunfo inolvidable, desatando la invasión festiva del césped de un estadio que, curiosamente, se llama Highbury, como el antiguo campo de los Gunners. Lynch, el héroe de la noche, tiene 33 años y un valor de mercado de apenas 75.000 dólares.
La gesta no fue un accidente aislado: el Fleetwood ya había superado tres rondas sin recibir un solo gol, eliminando al Chesterfield y al Shrewsbury Town, sus colegas de la cuarta categoría, y al Sheffield United, de la segunda división. «Íbamos a publicar la crónica del partido, pero hemos roto internet; dadnos un momento», celebró el club en su cuenta de X, mientras Mikel Arteta abandonaba el campo en silencio y visiblemente molesto. Para los 26.800 habitantes de Fleetwood, que no llenarían ni la mitad del Emirates Stadium, no hay duda: fue la noche más grande de su historia. La jornada europea dejó también otros frentes abiertos, como el triunfo sufrido del Roma ante el Cagliari en la Serie A y la denuncia de LaLiga por los hechos de violencia en el Clásico.