La violencia en el Clásico volvió a quedar bajo la lupa este martes, cuando LaLiga hizo pública su denuncia por los comportamientos violentos registrados el domingo en el Camp Nou durante el Barcelona-Real Madrid. El organismo enumeró 17 incidentes en su informe habitual ante la Comisión Antiviolencia, un documento que también remitió al Comité de Competición, el órgano disciplinario de la Federación Española de Fútbol.
El partido terminó con victoria madridista por 2-1, pero la denuncia se centra en lo que ocurrió fuera del guion deportivo. Según el desglose de LaLiga, diez de las acciones denunciadas fueron protagonizadas por aficionados del Barcelona y siete por seguidores del Real Madrid, en una lista que combina lanzamiento de objetos, cánticos e insultos de ambas hinchadas.
Violencia en el Clásico: botellas, latas y un golpe con una bandera a Camavinga
El episodio más grave, según el informe, se produjo durante la celebración del segundo gol del Real Madrid. LaLiga señala el lanzamiento de botellas, latas, mecheros y hasta un dispositivo de vapeo contra los jugadores visitantes mientras festejaban junto a la grada el tanto que terminaría siendo definitivo.
En esa misma celebración, un aficionado del Barcelona golpeó con una bandera al centrocampista francés Eduardo Camavinga, que acababa de asistir a Kylian Mbappé en la jugada del 2-1 final. LaLiga precisó que el autor del golpe fue identificado y que se le prohibirá la entrada al estadio, al margen de las posibles medidas policiales que puedan adoptarse contra él.
El resto de los 17 incidentes corresponde a cánticos e insultos proferidos por aficionados de los dos equipos a lo largo del encuentro, un capítulo que LaLiga traslada cada jornada a la Comisión Antiviolencia como parte de su protocolo contra la violencia, el racismo y la intolerancia en el fútbol español.
Qué puede pasar ahora con la denuncia
Con el informe ya en manos de la Comisión Antiviolencia y del Comité de Competición, serán esos órganos los que decidan si los hechos merecen sanciones económicas, clausuras parciales o cualquier otra medida disciplinaria contra los clubes o contra los aficionados identificados. Por ahora, la única consecuencia directa confirmada es el veto de acceso al estadio para el seguidor que agredió a Camavinga.
El Clásico del domingo ya había dejado otra polémica paralela en torno a Mbappé, que esta semana pidió disculpas a China por su comentario sobre un meme de Mao Zedong, un episodio que incluso llevó a la televisión estatal china a suspender las emisiones del campeonato español.
En el plano estrictamente liguero, la jornada también dejó movimientos en los banquillos, como la destitución de Manolo González en el Espanyol tras la eliminación copera. Pero el foco de este martes quedó en las gradas del Camp Nou: LaLiga quiere que el informe de los 17 incidentes no quede en un trámite y que la respuesta disciplinaria llegue antes del próximo Clásico.