La bailarina Ksenia Karelina, de 34 años y ciudadana dual de Estados Unidos y Rusia, ha sido liberada tras un acuerdo de intercambio de prisioneros, poniendo fin a un año de incertidumbre y sufrimiento. Arrestada en febrero de 2022 en Yekaterinburgo, Rusia, Karelina fue acusada de traición por realizar una donación de £40 (aproximadamente $51.80) a la organización benéfica Razom, que apoya a Ucrania. Su caso ha suscitado preocupación internacional sobre el uso de la ley para reprimir a quienes apoyan a Ucrania en medio del conflicto con Rusia.
Bailarina ruso-estadounidense regresa a EE.UU. tras juicio por traición en Rusia
Ksenia Karelina se trasladó a Estados Unidos en 2012 y adquirió la ciudadanía estadounidense en 2021. Su regreso a Rusia en febrero de 2022 para visitar a su familia se convirtió en una pesadilla cuando fue arrestada el mismo día en que comenzó la invasión rusa a Ucrania. La investigación del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) reveló que Karelina había realizado una donación a Razom, lo que llevó a las autoridades rusas a acusarla de traición, argumentando que los fondos estaban destinados a apoyar las fuerzas armadas ucranianas.

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El juicio de Karelina fue cerrado al público y tuvo lugar en agosto del año pasado, donde admitió los cargos en un contexto que muchos han calificado como coacción. Fue condenada a 12 años de prisión, una sentencia que generó un fuerte rechazo entre defensores de derechos humanos y organizaciones internacionales, quienes denunciaron que su arresto era parte de una estrategia más amplia del Kremlin para silenciar a quienes apoyan a Ucrania.
El abogado de Karelina, Mikhail Mushailov, anunció su liberación a través de Instagram, confirmando que había sido trasladada a Estados Unidos desde Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos, el jueves. La noticia fue recibida con alivio por sus familiares y amigos, quienes habían estado luchando por su libertad desde su arresto.
Marco Rubio, secretario de Estado de EE. UU., comentó sobre el caso: “Ksenia Karelina fue detenida injustamente por Rusia durante más de un año. El presidente Trump aseguró su liberación… y continuará trabajando por la liberación de TODOS los estadounidenses”. Estas declaraciones subrayan el compromiso del gobierno estadounidense con la defensa de sus ciudadanos en el extranjero, especialmente en contextos tan delicados como el actual conflicto entre Rusia y Ucrania.
La organización benéfica Razom, por su parte, ha negado las acusaciones del FSB sobre el uso militar de los fondos recaudados. En un comunicado oficial, enfatizaron su labor humanitaria y su enfoque en proporcionar ayuda médica y apoyo a las víctimas del conflicto, distanciándose así de cualquier implicación en actividades bélicas.
Su caso ha puesto de relieve la creciente preocupación por los derechos humanos en Rusia y la represión de aquellos que se atreven a expresar apoyo hacia Ucrania. A medida que la comunidad internacional observa con atención, la historia de Karelina se convierte en un símbolo de resistencia y esperanza en tiempos oscuros.


