La alianza UE Canadá quedó lanzada este viernes 30 de octubre en Montreal, al cierre de la 21ª cumbre entre Canadá y la Unión Europea: el primer ministro canadiense, Mark Carney, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, firmaron una declaración conjunta que crea la Alianza para el Futuro, un espacio común de prosperidad y seguridad económica con más de veinte medidas concretas en comercio, minerales críticos, inteligencia artificial, defensa y apoyo a Ucrania.
Los tres líderes presentaron el pacto como la relación más estrecha jamás concluida entre el bloque europeo y un país no europeo. «Canadá es, con diferencia, el país más europeo entre los países no europeos», dijo Costa, mientras Carney subrayó que la alianza es sinónimo de soberanía y de mayor resiliencia para «resistir juntos a los choques» en un mundo dominado por las superpotencias Estados Unidos y China. El acercamiento se aceleró desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025 y su guerra arancelaria, que empujó a Ottawa y Bruselas a blindarse mutuamente.
Alianza UE Canadá: minerales críticos, superordenadores e inteligencia artificial
El corazón económico del acuerdo está en las materias primas: Canadá y el Banco Europeo de Inversiones firmaron un marco que permitirá financiar proyectos canadienses de minerales críticos, los insumos que la industria europea necesita para baterías de autos eléctricos y aerogeneradores y que hoy dependen en gran parte de China. En tecnología, Canadá se incorporó a la empresa común europea de computación de alto rendimiento (EuroHPC), lo que dará a sus investigadores y empresas acceso a algunos de los superordenadores más potentes del mundo, incluido JUPITER, y ambos socios cooperarán en seguridad y gobernanza de la inteligencia artificial. La cumbre también cerró las negociaciones de un acuerdo de comercio digital, el primero de Canadá dedicado por entero a ese sector.




