El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) reveló su intensa labor en la búsqueda de al menos 23.000 desaparecidos en el contexto de la guerra en Ucrania, causando angustia a las familias que no tienen noticias de sus seres queridos. A pesar de que la mayoría de los desaparecidos son ucranianos, el CICR no ha proporcionado una cifra exacta para cada lado del conflicto, ya que hay familias sufriendo en ambos frentes, sin saber qué ha sucedido con sus seres queridos durante meses de guerra.
En cumplimiento de los Convenios de Ginebra, tanto Rusia como Ucrania han establecido Oficinas Nacionales de Información con el objetivo de recopilar, centralizar y transmitir información sobre los prisioneros de guerra y los civiles internados que se encuentran bajo su poder y son considerados personas protegidas según el derecho internacional. Estas acciones buscan garantizar el respeto a los derechos humanos y mantener a las familias informadas sobre el paradero de sus seres queridos.
Desde el inicio del conflicto, que está a punto de cumplir dos años, el CICR ha recibido más de 115.000 solicitudes de búsqueda a través de llamadas telefónicas, solicitudes en línea, cartas y visitas presenciales de personas tanto en Rusia como en Ucrania que buscan desesperadamente a sus familiares desaparecidos. Esta situación refleja el profundo impacto humano y el sufrimiento que la guerra ha causado en la región.
Claire Aude Kaplun, portavoz del CICR, destacó que en los últimos meses la lista de personas desaparecidas ha aumentado en al menos 1.000 individuos. Sin embargo, no se ha logrado establecer con certeza cómo interpretar este incremento, lo que subraya la complejidad y la urgencia de la situación.
La búsqueda de las 23.000 personas desaparecidas en el contexto de la guerra en Ucrania es una tarea crucial para el CICR, quienes, en colaboración con las Oficinas Nacionales de Información establecidas por Rusia y Ucrania, trabajan incansablemente para recopilar información y proporcionar respuestas a estas familias afectadas.


