Los votantes hispanos se volcaron decididamente por los demócratas.
Los votantes hispanos se volcaron decididamente por los demócratas en las elecciones intermedias de Estados Unidos y le dieron a ese partido un impulso enorme en Texas y en contiendas legislativas de todo el país, según el balance de los datos de AP VoteCast recogidos tras la jornada del martes. El giro es notable porque llega apenas dos años después de que este mismo grupo demográfico se inclinara hacia el presidente Donald Trump en la elección presidencial de 2024.
Votantes hispanos: las cifras del giro en Texas y Nuevo México
Aproximadamente un tercio de los votantes hispanos dijo que respaldó al candidato republicano en su contienda local por la Cámara de Representantes, mientras que cerca de cuatro de cada diez votaron por Trump hace dos años. El cambio fue especialmente marcado en Texas, donde alrededor del 70 % de los hispanos apoyó al demócrata James Talarico en la contienda por el Senado, frente a cerca del 30 % que votó por el republicano Ken Paxton, cuando en la presidencial de 2024 este grupo estuvo esencialmente dividido.
Entre los hispanos texanos menores de 65 años, el viraje hacia Talarico rondó los 20 puntos porcentuales. En Nuevo México, el representante demócrata Gabe Vasquez ganó su distrito por alrededor de 17 puntos porcentuales, después de haberse impuesto por menos de un punto en su elección anterior. “Mostramos nuestro poder y demostramos nuestra fuerza durante esta elección”, declaró Vasquez tras su victoria.
La frontera, Kansas y Florida confirman el patrón
Los demócratas ganaron todos los distritos de la Cámara de Representantes que tocan la frontera con México, en Texas, Nuevo México, Arizona y California, por primera vez desde 2008. En los distritos donde al menos una cuarta parte de la población ciudadana en edad de votar es hispana, el desempeño demócrata promedió unos 11 puntos por encima del resultado de Kamala Harris en 2024, frente a una ganancia promedio de 7 puntos en el resto de los distritos.
En el suroeste de Kansas, los condados de mayoría hispana de Finney, Ford y Seward, que habían votado abrumadoramente por Trump, respaldaron al demócrata Adam Hamilton, el primer demócrata en casi un siglo en ganar una contienda por el Senado en ese estado, con una participación que se disparó un 27 % frente a 2022. Incluso en Florida, donde la senadora republicana Ashley Moody logró la reelección por un margen estrecho, menos de la mitad de los votantes hispanos la apoyó, cuando Trump había ganado a este grupo con el 55 % dos años antes. Catorce demócratas hispanos fueron elegidos por primera vez, diez de ellos en distritos hoy republicanos o rediseñados para favorecer a ese partido.
Inmigración y precios empujaron el cambio de los votantes hispanos
Los latinos se han visto especialmente afectados por la ofensiva de Trump contra la inmigración, un tema destacado junto con la preocupación por el alza de los precios y la corrupción en los distritos de mayor población latina, según el análisis de AP. “Todo el mundo votó por él y ahora él viene y los encarcela”, dijo Elton Reid, un votante latino de 44 años de Allentown, Pensilvania, que esta vez votó por los demócratas.
El nuevo equilibrio ya mueve piezas en Washington, como muestran la llegada de Stephen Miller a la jefatura de Gabinete de Trump tras la derrota en las intermedias y las renuncias en el Departamento de Justicia tras la derrota en las elecciones intermedias. Con todo, el alcalde demócrata latino de Allentown, Matt Tuerk, advirtió que su partido no puede dar por sentado este respaldo: los votantes vieron una traición de Trump tras darle una oportunidad en 2024 y ahora le dan una oportunidad a los demócratas, pero “están en período de prueba”.