El Vaticano informó este 21 de abril de 2025 que el papa Francisco falleció a los 88 años a causa de un derrame cerebral que lo sumió en un coma irreversible y desencadenó un colapso cardiocirculatorio terminal. El deceso ocurrió en su residencia de la Domus Santa Marta en Roma, según el certificado médico firmado por Andrea Arcangeli, director de Sanidad del Vaticano. La muerte no estuvo directamente relacionada con los problemas respiratorios que lo llevaron a una hospitalización de 38 días entre febrero y marzo, aunque estas complicaciones agravaron su frágil estado en sus últimos meses de vida.
El parte oficial detalló que el pontífice sufrió un ictus cerebral que provocó un coma profundo y un fallo cardíaco irreversible. El documento también mencionó antecedentes críticos, como una neumonía bilateral diagnosticada en febrero, bronquiectasias múltiples, hipertensión y diabetes tipo II, condiciones que complicaron su recuperación tras su alta hospitalaria el 23 de marzo. Expertos consultados por medios internacionales sugirieron que el uso de anticoagulantes —comunes en pacientes con riesgos trombóticos— pudo aumentar la probabilidad de un accidente cerebrovascular hemorrágico, aunque el Vaticano no especificó el tipo de ictus.
La salud del papa había sido frágil durante años. En febrero de 2025, fue ingresado de urgencia en el Policlínico Gemelli de Roma por insuficiencia respiratoria aguda derivada de una bronquitis severa, que evolucionó a neumonía bilateral. Tras cinco semanas de tratamiento con oxígeno de alto flujo y transfusiones sanguíneas, regresó a la Domus Santa Marta para continuar su recuperación. Sin embargo, el 21 de abril, un ictus masivo lo llevó a un coma breve antes del paro cardíaco definitivo.
En sus últimos años, Francisco enfrentó múltiples afecciones que limitaron su movilidad y actividad pública. Desde 2022, utilizó silla de ruedas debido a una estenosis lumbar y dolores crónicos de rodilla. En diciembre de 2024, un moretón cervical tras una caída doméstica evidenció su fragilidad física. Además, en 2023 fue operado de una hernia abdominal y en 2021 de una colecistectomía, intervenciones que marcaron su resistencia a reducir su agenda pastoral.
Pese a sus limitaciones, el pontífice mantuvo una actividad pública notable hasta sus últimos días, incluyendo audiencias y gestiones vaticanas incluso desde el hospital. Su enfoque en la reforma institucional y la apertura a temas sociales polémicos, como la bendición de parejas del mismo sexo, definieron su legado.
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El fallecimiento de Francisco cierra un papado que transformó la Iglesia Católica, con gestos como el Acuerdo con China en 2018 y la condena firme a los abusos sexuales clericales. Miles de fieles se congregaron en la Plaza de San Pedro para honrar al primer papa latinoamericano, cuyo estilo cercano y discurso a favor de los marginados marcó una era. El Vaticano prepara un funeral que, según analistas, podría igualar en magnitud al de Juan Pablo II en 2005, reflejando su impacto global.


