Sonny Gray sacudió el mercado de las Grandes Ligas este viernes al rechazar su parte de la opción mutua de 30 millones de dólares.
Sonny Gray sacudió el mercado de las Grandes Ligas este viernes al rechazar su parte de la opción mutua de 30 millones de dólares que lo ataba a los Medias Rojas de Boston para la temporada 2027. El derecho, de 36 años, cobrará una compensación de 10 millones por la cláusula no ejercida y queda como agente libre, a la cabeza de la lista de 11 peloteros que este 30 de octubre llegaron al mercado por la vía de las opciones contractuales.
La decisión cierra, al menos en el papel, su primera campaña con Boston, a la que llegó en noviembre de 2025 en un cambio desde San Luis, donde había firmado el contrato original de tres años y 75 millones antes de la temporada 2024. Gray no se va por una mala temporada: se va después de firmar una de las mejores de su carrera, con argumentos de sobra para buscar un último gran contrato.
Sonny Gray llega al mercado con números de as
En 2026, Gray terminó con marca de 18 victorias y cinco derrotas, efectividad de 2.72 y 149 ponches en 29 aperturas. Sumó 169 entradas de labor con un WHIP de 1.15 y empató el liderato de triunfos de todas las Mayores, una cifra que además marca el techo personal de su trayectoria de 14 temporadas en la gran carpa.
Su peso en Boston creció todavía más por las circunstancias: con Garrett Crochet limitado por problemas físicos, Gray asumió el papel de abridor principal de la rotación y respondió con la consistencia que lo ubicó entre los lanzadores más destacados de la Liga Americana. Para cualquier equipo que busque un brazo probado para 2027, el expediente es difícil de igualar entre los agentes libres disponibles.
Boston no está descartado: la prioridad es ganar la Serie Mundial
Salir al mercado no equivale a un adiós definitivo. El propio lanzador ha dicho en declaraciones recogidas por The Boston Globe que quiere seguir lanzando en 2027 y que estaría dispuesto a hacerlo de nuevo con Boston, aunque su prioridad declarada es incorporarse a un proyecto con opciones reales de conquistar la Serie Mundial, el título que todavía no tiene.
Esa puerta abierta obliga a los Medias Rojas a decidir rápido: recuperar a su as les costará ahora un contrato nuevo en competencia abierta, o deberán reemplazar 18 victorias en un invierno en el que varios de sus rivales directos también buscan pitcheo. El movimiento de Gray se suma a los otros frentes calientes de este arranque de mercado, como la decisión de Bo Bichette de ejercer su opción con los Mets y la salida de Nick Martinez a la agencia libre, dos caminos opuestos ante la misma encrucijada contractual.
Un recorrido de 14 temporadas y tres Juegos de Estrellas
Gray debutó con Oakland y después vistió los uniformes de los Yankees de Nueva York, Cincinnati, Minnesota y San Luis antes de recalar en Boston. Tres veces convocado al Juego de Estrellas, ha construido su reputación como un abridor de comando fino y repertorio amplio, capaz de sostener una rotación completa sin depender de la velocidad pura.
A los 36 años, su apuesta es clara: cambiar la seguridad de los 30 millones de un solo año por un contrato multianual que puede ser el último grande de su carrera. Con los números de 2026 frescos y media liga necesitada de abridores, el mercado dirá en las próximas semanas si la jugada le sale tan bien como le salió la temporada.
El calendario también juega a su favor. Las decisiones sobre opciones concentran en pocos días la primera gran oleada de agentes libres del invierno, y los lanzadores con historial reciente de salud y rendimiento suelen firmar temprano, antes de que los equipos pasen a explorar el mercado de cambios. Gray parte con la ventaja de llegar libre y con la mejor carta de presentación posible: la temporada que acaba de terminar.