Los drones MQ-9A Reaper en Colombia ya son una realidad.
Los drones MQ-9A Reaper en Colombia ya son una realidad. Las tres aeronaves no tripuladas enviadas por Estados Unidos ya se encuentran en el país, tras concretarse el préstamo acordado entre Bogotá y Washington, y serán incorporadas a las labores de inteligencia, vigilancia y reconocimiento de las Fuerzas Militares.
La llegada de los equipos se conoció en las últimas horas, después de varios meses de conversaciones y trámites entre los dos gobiernos. Los sistemas, fabricados por la compañía estadounidense General Atomics Aeronautical Systems, llegan en un momento en el que el Gobierno busca ampliar su capacidad de seguimiento sobre los corredores del narcotráfico y los movimientos de las organizaciones armadas ilegales.
Drones MQ-9A Reaper en Colombia: quién los operará
Las aeronaves serán operadas de forma conjunta entre las Fuerzas Militares de Colombia y personal militar de Estados Unidos. El esquema contempla que los uniformados extranjeros capaciten al personal colombiano de la Fuerza Aérea en el manejo técnico de los equipos, la interpretación de los datos que recopilan y su control remoto desde las estaciones en tierra.
El trabajo es de equipo: para cada nave no tripulada se requiere el manejo de al menos tres personas con roles distintos. La llegada de los Reaper coincide además con la visita que el presidente Abelardo De La Espriella tiene programada para este sábado 31 de octubre a la base militar de Tolemaida, donde avanzan las labores de instalación de los equipos.
Para qué se usarán los Reaper: inteligencia contra el narcotráfico
El Ministerio de Defensa ha indicado que las aeronaves se emplearán en misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, así como en operaciones contra el narcotráfico y acciones ofensivas. Con estos sistemas, las Fuerzas Militares podrán hacer seguimiento prolongado a corredores de droga, detectar desplazamientos de grupos armados y recopilar información para planear operaciones.
Según las especificaciones de General Atomics, el MQ-9A Reaper puede volar más de 27 horas seguidas, alcanza alrededor de 444 kilómetros por hora y opera hasta los 15.240 metros de altura. Mide cerca de 11 metros de longitud y unos 20 metros de envergadura, y puede incorporar cámaras electroópticas, sensores infrarrojos y radares para identificar movimientos en tierra. Aunque el modelo tiene capacidad para transportar misiles y bombas guiadas, todavía no se han divulgado detalles sobre la configuración que tendrán los tres equipos destinados a Colombia.
Un acuerdo que se gestó desde agosto
El acuerdo empezó a concretarse en agosto, después de la visita del ministro de Defensa, Jorge Mora, a Estados Unidos. En ese momento se anunció que Washington prestaría las tres aeronaves, mientras Colombia estudiaba la posibilidad de comprar una cuarta unidad con recursos propios.
El préstamo se enmarca en la cooperación antidrogas entre ambos países, tras la adhesión de Colombia al Escudo de las Américas, la alianza liderada por Estados Unidos para coordinar acciones contra el narcotráfico, el crimen organizado transnacional y la migración ilegal.
La incorporación de los drones MQ-9A Reaper en Colombia marca un salto tecnológico para la actualidad de Colombia en materia de defensa: hasta ahora, la vigilancia prolongada de zonas selváticas y corredores fronterizos dependía de aeronaves tripuladas con menos autonomía. Con tripulaciones mixtas en tierra y sensores capaces de transmitir en tiempo real, los mandos podrán sostener la observación de un mismo objetivo durante más de un día completo, una capacidad que cambia la planeación de las operaciones contra las economías ilícitas en regiones apartadas del país. Sigue la cobertura completa en la sección de Colombia de La Noticia De Hoy.
Las Fuerzas Militares esperan que la capacitación conjunta deje, en pocos meses, tripulaciones colombianas en capacidad de conducir por sí solas las misiones de los Reaper en Colombia, mientras los equipos se integran a la red de radares y centros de comando que coordina la respuesta contra el narcotráfico en todo el territorio nacional.