La lesión de Ja Morant frena en seco el gran arranque de los Portland Trail Blazers. El equipo anunció este viernes 30 de octubre que su base estrella sufrió una distensión de grado 2 en el isquiotibial izquierdo y estará de baja al menos cuatro semanas, cuando volverá a ser evaluado por el cuerpo médico. El diagnóstico se confirmó tras la resonancia magnética a la que fue sometido el jugador, y la franquicia no quiso adelantar ningún plazo más corto para su regreso a las canchas.
La jugada que lo cambió todo ocurrió la noche del jueves 29 de octubre en el Moda Center, en un partido con carga emocional extra: era el primer enfrentamiento de Morant contra los Memphis Grizzlies, el equipo en el que jugó siete temporadas. En el último cuarto de la derrota de Portland por 124-103, el base sintió un tirón, se agarró la parte posterior del muslo izquierdo y se fue directo a la banca, donde le envolvieron la pierna. Cerró la noche con 14 puntos en 23 minutos, lejos de su nivel de los días anteriores. «Sintió un tirón», explicó su entrenador, Micah Nori, al describir el momento en que el jugador pidió salir.
La lesión de Ja Morant llega en su mejor momento con Portland
El golpe es doble porque Morant estaba siendo el motor del sorprendente inicio de los Blazers. En sus tres primeros partidos con Portland promediaba 16,3 puntos y 6,3 asistencias, con un 58,8 % de acierto en tiros de campo, y el martes había liderado el triunfo por 136-129 en la cancha de Los Angeles Lakers con 23 puntos, su mejor marca de la temporada. El base llegó a Portland en junio, traspasado por Memphis a cambio de Jerami Grant y Kris Murray, y su sociedad en el perímetro con Damian Lillard había llevado al equipo a un arranque de 3-0 que la derrota del jueves dejó en 3-1.




