La segunda vuelta en Brasil transcurre con normalidad este domingo, según el Tribunal Superior Electoral, en una jornada pasada por agua en buena parte del país y con el resultado completamente abierto: las últimas encuestas sitúan a Flávio Bolsonaro con el 51 % de los votos válidos frente al 49 % del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, un empate técnico que mantiene en vilo a la mayor democracia de América Latina.
Los centros de votación abrieron puntualmente a las 8:00 de la mañana, hora local, y atenderán a los electores hasta las 17:00 (20:00 GMT). El presidente del Tribunal Superior Electoral, el magistrado Kassio Nunes Marques, afirmó que la jornada se desarrolla «dentro de lo esperado», mientras las lluvias caían desde primera hora sobre São Paulo, Minas Gerais, Río de Janeiro y Paraná, cuatro de los cinco mayores colegios electorales del país.
Segunda vuelta en Brasil: los dos candidatos ya votaron
El primero en votar fue Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, que acudió a una escuela de Río de Janeiro unos 25 minutos después de la apertura, acompañado por su esposa, Fernanda Bolsonaro. El candidato de la ultraderecha sostuvo que en el país «la esperanza se ha convertido en miedo» e hizo un llamado a los brasileños a salir a votar, «con lluvia o con sol», para cambiar el rumbo del país, un momento que esta casa contó a primera hora de la jornada.
Cerca de una hora después votó Lula en una escuela de São Bernardo do Campo, el municipio vecino a São Paulo donde se dio a conocer en los años setenta como líder sindical. Acompañado por su esposa, Rosângela ‘Janja’ Lula da Silva, el vicepresidente Geraldo Alckmin y varios ministros y exministros, el mandatario destacó la dimensión de las movilizaciones de la campaña y se refirió a su rival como un «miliciano» «descalificado ética y moralmente» para gobernar el país.
Empate técnico y 22 detenidos en la jornada
Las encuestas de Datafolha y Quaest publicadas en la víspera dejan la elección en un filo: 51 % para Flávio Bolsonaro y 49 % para Lula en votos válidos, dentro del margen de error, por lo que el ganador se conocerá solo con el escrutinio avanzado. La campaña cerró el sábado con actos multitudinarios de ambos candidatos y un país partido en dos mitades casi exactas.
En el capítulo de seguridad, la Policía Federal reportó al menos 22 personas detenidas este domingo por delitos electorales, principalmente por propaganda irregular, violación del secreto del voto y desobediencia electoral. El director del organismo, Andrei Rodrigues, anunció además una investigación por el ataque de la noche del sábado contra una concejal del Partido de los Trabajadores en Montes Claros, en Minas Gerais, que resultó herida cuando el vehículo en el que viajaba durante una manifestación fue atacado con ladrillos y botellas.
Con el cierre de urnas a las 17:00, Brasil empezará a conocer el nombre de su próximo presidente en las horas siguientes, en un escrutinio electrónico que suele ofrecer tendencias firmes muy rápido. Lo que se decide este domingo va más allá de Brasilia: el resultado marcará el equilibrio político de América Latina y la relación del gigante suramericano con Estados Unidos y con la región en los próximos cuatro años.