La gimnasta argelina Kaylia Nemour logró el oro en barra de equilibrio este domingo en el Mundial de Róterdam y se despidió de los campeonatos con un segundo título, tras resarcirse del tremendo batacazo que sufrió en la final del concurso completo, en la que ni siquiera pudo subir al podio pese a partir como la gran favorita al triunfo. Nemour, que el sábado ya se había impuesto en la final de paralelas asimétricas, hizo valer su perfección en la ejecución para derrotar a la china Qingying Zhang, que defendía el título conquistado el pasado año en los Mundiales de Yakarta.
Nemour, oro en barra de equilibrio por la ejecución: empate a 14,566 con Zhang
La final se resolvió en un desempate de manual. Nemour y Zhang cerraron sus ejercicios con exactamente la misma nota, 14,566 puntos, y la medalla se decidió por la ejecución: los jueces valoraron a la argelina con 8,266 unidades, por las 8,066 de la gimnasta asiática. Poco importó que Zhang presentase un mayor grado de dificultad en su ejercicio, porque la pulcritud de Nemour sobre la viga inclinó la balanza a su favor.
El duelo tenía además un componente de revancha. Si en la capital de Indonesia, el pasado año, Zhang no dio opción a la argelina y la aventajó en casi nueve décimas de punto, en Róterdam fue Nemour, espoleada por su varapalo en el concurso completo, quien impuso su ley. La argelina cierra así los Mundiales con dos oros: el de la barra de equilibrio de este domingo y el de paralelas asimétricas del sábado, donde firmó un ejercicio de 15,333 puntos para reeditar su corona en el aparato que la convirtió en campeona olímpica en París 2024, la primera medalla de oro de la gimnasia argelina y africana en unos Juegos.
La única sombra de su semana neerlandesa fue el concurso completo: Nemour, la gran favorita, falló en el salto y se quedó en la cuarta plaza, fuera del podio, en una final que coronó a la estadounidense Skye Blakely con 55,733 puntos. Las finales por aparatos, sin embargo, le permitieron marcharse de Róterdam con la condición de figura del torneo intacta.
Zou suma su quinto título en paralelas y Davtyan se estrena en lo más alto en salto
Quien no dio margen a la sorpresa fue el chino Jingyuan Zou, doble campeón olímpico, que confirmó su condición de indiscutible «rey» de las paralelas al conquistar su quinto título de campeón del mundo de la especialidad. Zou logró una puntuación de 15,733 y aventajó en ocho décimas de punto al croata Illia Kovtun, que se colgó la medalla de plata con 14,900, mientras que el ruso Daniel Marinov completó el podio con una calificación de 14,866 unidades.
Tampoco falló el armenio Artur Davtyan, que tras tener que «conformarse» con la medalla de plata tanto en los Juegos Olímpicos de París como en los Mundiales disputados el pasado año en Yakarta, logró por fin subir a lo más alto del podio en la final de salto, con una puntuación de 14,850. Completó la nómina de ganadores de la última jornada la estadounidense Claire Pease, que a sus 17 años y en su debut mundialista se proclamó nueva campeona universal de suelo con una nota de 13,866 puntos.
El Mundial de Róterdam baja el telón con un reparto de títulos muy abierto y con varias figuras consolidadas: entre ellas, la brasileña Rebeca Andrade, que ganó el oro en salto en su regreso a la competición tras dos años de pausa. Pero si un nombre resume la semana, es el de Nemour: dos oros, una revancha ante la campeona defensora y la demostración de que el tropiezo del concurso completo no era el final de su historia en este Mundial, sino el prólogo de su reivindicación.