Rebeca Andrade oro en salto: la brasileña ganó este sábado la final de salto de los Mundiales de gimnasia artística de Róterdam, en Países Bajos, con una puntuación de 14,466, y firmó un regreso dorado al primer plano dos años después de la pausa que se tomó tras los Juegos Olímpicos de París 2024.
Andrade, de 27 años, se impuso a las dos estadounidenses que la acompañaron en el podio: Claire Pease fue plata con 14,233 y Skye Blakely, la campeona del concurso completo de este Mundial, se quedó con el bronce con 14,166. En la grada estaba Simone Biles, su gran rival en París, que a los 29 años todavía decide si competirá o no en los Juegos de Los Ángeles 2028 y vio desde fuera cómo la brasileña marcaba el camino en el aparato. Andrade abrió su final con un salto de doble pirueta calificado con 14,400 y cerró con un segundo intento de 14,133, suficiente para sumar su décima medalla en unos Mundiales.
Rebeca Andrade oro en salto: un regreso medido tras cinco operaciones de rodilla
El oro de Róterdam corona una vuelta cuidadosamente planificada. Tras París 2024, donde ganó el oro en suelo —con la icónica foto de Biles y Jordan Chiles dedicándole una reverencia en el podio—, la plata en salto y en el concurso completo y el bronce por equipos, Andrade decidió parar para no castigar más su cuerpo ni su mente tras más de una década en la élite y cinco operaciones de rodilla. En ese proceso descartó el suelo, el aparato más exigente para su anatomía, y se centró en el salto y la barra de equilibrios.
Su reaparición llegó en junio, en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, ya con un oro en salto. En Róterdam había avisado desde la clasificación, que lideró con una media de 14,533, la mejor de todas las participantes, y este sábado confirmó el favoritismo en la final. No pudo, en cambio, meterse en la final de barra de equilibrios del domingo, así que su Mundial se cierra con este título, el tercero mundial de su carrera en salto tras los conquistados en Kitakyushu 2021 y Amberes 2023.
La mayor medallista de Brasil mira ya a Los Ángeles 2028
Andrade es la mayor medallista olímpica de la historia de Brasil, con seis preseas, y un icono que trasciende el deporte en su país: hija de una limpiadora que sacó adelante sola a sus ocho hijos en Guarulhos, en São Paulo, debutó en unos Juegos con solo 17 años, en Río 2016. «Para mí es muy importante entender mis límites. Y hay que respetarlos», ha repetido en su regreso, una filosofía que en Róterdam se tradujo en competir solo donde su cuerpo se lo permite y hacerlo, otra vez, mejor que nadie.