Miles de personas salieron este sábado a las calles de la capital española en defensa de las pensiones públicas, en una marcha.
Miles de personas salieron este sábado a las calles de la capital española en defensa de las pensiones públicas, en una marcha que recorrió el centro de Madrid y que se convirtió en una de las movilizaciones más concurridas del movimiento pensionista en los últimos años. La Delegación del Gobierno cifró la asistencia en unas 25.000 personas, mientras que los organizadores elevaron la participación hasta las 40.000.
La manifestación, convocada por la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE), partió de la estación de Atocha y avanzó cerca de dos kilómetros por el paseo del Prado y la plaza de Cibeles hasta terminar en la calle Alcalá. La jornada transcurrió sin incidentes y reunió tanto a jubilados como a trabajadores que temen por el monto de sus futuras prestaciones.
Las pensiones públicas, en el centro de la precampaña
La protesta llega en plena precampaña de las elecciones legislativas anticipadas del 29 de noviembre, con el futuro del sistema convertido en uno de los temas centrales del debate político español. En las últimas semanas, declaraciones de dirigentes de la derecha encendieron la polémica: el diputado de Vox José María Figaredo se refirió al sistema como un «zombi» y apostó por caminar hacia un esquema que combine el reparto con la capitalización privada, mientras que la diputada del Partido Popular Ester Muñoz afirmó que el sistema iba a «petar» y que hay que cambiarlo de forma «valiente».
Esas palabras multiplicaron la afluencia a una convocatoria que la COESPE repite cada octubre en la capital y a la que este año se sumaron más colectivos, entre ellos el Sindicato de Inquilinas, a las puertas de una huelga general por la vivienda. La preocupación de los pensionistas también se dejó ver en otros puntos de Europa esta misma semana, como muestran las protestas previstas en Francia, para las que el Gobierno galo anunció un despliegue de 70.000 efectivos de seguridad.
«Las pensiones no se venden»
«¡Las pensiones no se venden!» y «¡Aquí están, estos son los que luchan por tu pensión!» fueron algunas de las consignas más repetidas durante el recorrido, en el que también se escucharon reclamos de viudas y viudos que cobran las prestaciones más bajas del sistema. En la cabecera de la marcha, la portavoz nacional de la COESPE, Francisca López, exigió que las pensiones se revaloricen conforme al IPC real, para que los jubilados no sigan perdiendo poder adquisitivo frente a la subida del coste de la vida.
Ramón Franquesa, portavoz de la principal asociación organizadora, expresó su «preocupación» por las declaraciones de los políticos que proponen abrir el sistema a la gestión privada. «Su intención es llevar las cotizaciones que pagan los trabajadores a un sistema privado. Si eso pasa, entonces sí se producirá la quiebra del sistema. Los financieros no deben entrar», advirtió.
Un sistema que paga 1.576 euros de media
Según los datos del Ministerio de Seguridad Social, la pensión media de jubilación alcanzó en septiembre los 1.576 euros mensuales, para cerca de 6,8 millones de beneficiarios. La cifra es el termómetro de un debate que enfrenta al Gobierno de Pedro Sánchez, que acusa a la oposición de querer modificar el mecanismo que vincula las prestaciones a la inflación, vigente desde enero de 2022, con el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien garantizó que, de imponerse en las urnas, su partido revalorizará las pensiones conforme a la legislación.
El cruce político en torno a España también se ha visto en otros frentes esta semana, como recoge el nuevo choque verbal entre Javier Milei y Pedro Sánchez. Para los manifestantes de este sábado, sin embargo, el mensaje fue uno solo y se repitió durante todo el recorrido entre Atocha y Alcalá: el sistema público de pensiones no se toca y su defensa seguirá en la calle mientras dure la campaña.