Francia desplegará 70.000 efectivos de las fuerzas de seguridad para mantener el orden durante las protestas convocadas para este sábado en todo el país, anunció este viernes el ministro del Interior, Laurent Nuñez. Es la cifra más alta del dispositivo con el que el Gobierno de Emmanuel Macron intenta contener una crisis que lleva más de un mes en las calles y que esta misma semana sumó disturbios, saqueos y un tiroteo que investiga la Fiscalía Antiterrorista.
El anuncio de Nuñez pone número al despliegue que el Ejecutivo venía preparando desde el martes, cuando el propio ministro adelantó ante la Asamblea Nacional que recurriría a efectivos de la operación militar Sentinelle para reforzar a policías y gendarmes. Ahora el Gobierno precisa la magnitud total del operativo: unos 70.000 agentes movilizados en todo el territorio para la jornada de movilizaciones del sábado.
Francia desplegará 70.000 efectivos en plena escalada de la crisis
En paralelo al despliegue, el presidente Emmanuel Macron tenía previsto reunirse este viernes por la tarde en París con organizaciones estudiantiles, por primera vez desde que comenzaron las protestas en los institutos hace más de un mes. El encuentro abre un frente político a la crisis justo en la víspera de la jornada que el Gobierno espera contener con el operativo anunciado por Nuñez.
Lo que se sabe hasta ahora
La cifra: unos 70.000 efectivos de las fuerzas de seguridad serán movilizados este sábado en toda Francia para mantener el orden durante las protestas. El anuncio: lo hizo este viernes el ministro del Interior, Laurent Nuñez, días después de adelantar el refuerzo con militares de la operación Sentinelle. El contexto: toques de queda vigentes en dos zonas de París, 217 encarcelados por los disturbios y un tiroteo con un muerto y cuatro heridos bajo investigación antiterrorista. El frente político: Macron se reúne este viernes con organizaciones estudiantiles por primera vez desde el inicio de las protestas en los institutos, hace más de un mes.
Por qué importa
Un despliegue de 70.000 efectivos en un solo día muestra que el Gobierno francés ya no trata las protestas como un problema de orden público más, sino como una prueba de control del país. La jornada del sábado será el termómetro: si el operativo contiene los disturbios sin nuevos incidentes graves, Macron ganará margen para negociar con los estudiantes; si la violencia se repite pese al despliegue, la crisis entrará en una fase más profunda, con la presión puesta tanto en el Elíseo como en el ministro Nuñez, el rostro del operativo.