Austria expulsa diplomáticos rusos: el Gobierno de Viena anunció este viernes la expulsión de cuatro representantes de Rusia acusados de realizar.
Austria expulsa diplomáticos rusos: el Gobierno de Viena anunció este viernes la expulsión de cuatro representantes de Rusia acusados de realizar actividades de espionaje en el país centroeuropeo, según el reporte de la agencia EFE. Los cuatro han sido instados a abandonar el territorio austríaco.
En un comunicado, el Ministerio de Exteriores austríaco explicó que tres diplomáticos de la Embajada de Rusia en Viena fueron declarados «personas non gratas», según el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, por realizar «actividades incompatibles con su estatus diplomático», la fórmula habitual para describir el espionaje.
Austria expulsa diplomáticos rusos: tres de la embajada y uno de la misión ante la OSCE
La misma decisión se aplicó a un cuarto diplomático ruso acreditado ante la misión permanente de su país ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), con sede en Viena. Ese representante estaba encargado de asuntos de seguridad militar y control de armamentos en su misión, precisó el Ministerio en su nota, encabezado por la liberal Beate Meinl-Reisinger.
Rusia mantiene tres misiones diplomáticas en Viena —una bilateral, otra ante la OSCE y una tercera ante Naciones Unidas—, con más de 200 diplomáticos acreditados, según la televisión pública ORF. La capital austríaca, que alberga numerosos organismos internacionales, es desde hace décadas un importante centro de espionaje, y el anuncio de que Austria expulsa diplomáticos rusos vuelve a ponerla en el centro de esa guerra silenciosa.
Dieciocho expulsados desde el inicio de la invasión de Ucrania
Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, Austria ha expulsado a dieciocho diplomáticos rusos, incluidos los cuatro anunciados hoy. La línea es constante: Austria expulsa diplomáticos rusos cada vez que sus servicios detectan actividades de espionaje bajo cobertura diplomática. El país es neutral y miembro de la Unión Europea (UE), y apoya a Ucrania en su defensa frente a la agresión rusa.
Ese apoyo se traduce en ayuda humanitaria y civil, pero no militar, además de contribuir a la financiación del país agredido y acoger a decenas de miles de refugiados ucranianos, que en su mayoría viven en Viena. La expulsión de esta semana se suma a la presión europea sobre las redes de inteligencia rusas en el continente, en días en que Estonia acusa a Rusia de causar interferencias en el GPS que afectan al tráfico aéreo en el Báltico.
La figura de la «persona non grata» del artículo 9 de la Convención de Viena permite a un Estado ordenar la salida de un diplomático sin tener que justificar públicamente las pruebas en su contra, y es el instrumento que las capitales europeas han usado de forma coordinada desde 2022 contra las redes de inteligencia rusas que operan con cobertura diplomática. En el caso austríaco, la medida tiene un peso añadido: Viena no pertenece a la OTAN y su neutralidad es constitucional, por lo que cada expulsión marca también un gesto político hacia sus socios de la Unión Europea.
Lo que se sabe hasta ahora
Que Austria expulsa diplomáticos rusos por espionaje es la noticia de este viernes: el Gobierno anunció la salida de cuatro representantes de Moscú por actividades incompatibles con su estatus diplomático.
Tres de los expulsados trabajaban en la Embajada de Rusia en Viena y el cuarto en la misión rusa ante la OSCE, donde se ocupaba de seguridad militar y control de armamentos.
Con estos cuatro, ya son dieciocho los diplomáticos rusos expulsados por Austria desde febrero de 2022, y el Gobierno no ha informado de una respuesta rusa equivalente hasta el momento.
Por qué importa
Viena es una de las capitales con mayor presencia diplomática rusa de Europa y un histórico centro de espionaje: que un país neutral expulse a cuatro agentes acreditados, uno de ellos dedicado al control de armamentos, muestra hasta qué punto la guerra de Ucrania sigue erosionando las relaciones entre Moscú y Europa. El frente ucraniano, donde Ucrania ordena evacuar a las familias de Kramatorsk y Sloviansk, tiene así su réplica silenciosa en las capitales europeas.