Rusia restringe el acceso a medios de 25 países de la UEEl Ministerio de Exteriores ruso anunció hoy que se introducen «medidas de respuesta para la limitación de la emisión y el acceso a sus recursos en internet desde el territorio de la Federación Rusa» contra 81 medios de comunicación europeos.
Entre los afectados se encuentran las webs de la Agencia EFE, El País, El Mundo y TVE en España, así como cabeceras de Alemania, Italia, Portugal, Francia, Holanda, Irlanda y Austria.
Moscú acusa a los medios de «difundir información no fidedigna»
Rusia justifica las restricciones alegando que estos medios «difunden sistemáticamente información no fidedigna sobre la marcha de la operación militar especial» en Ucrania.
El Ministerio de Exteriores subraya que Moscú había advertido que el «acoso políticamente motivado» a los periodistas rusos y la prohibición «infundada» de los medios rusos en la UE «no quedaría sin respuesta».
Respuesta a las sanciones de la UE a tres medios rusos
La medida es la respuesta de Rusia a las restricciones adoptadas el pasado 17 de mayo por el Consejo de la UE contra la Agencia RIA Nóvosti y los diarios Izvestia y Rossískaya Gazeta, que entraron en vigor hoy.
Moscú advirtió a mediados de mayo que tomaría represalias contra los corresponsales occidentales si la UE restringía la labor de los medios rusos.
¿Cómo afectará esta medida a la libertad de prensa en Rusia?
Esta medida de Rusia de prohibir la emisión y acceso a 81 medios de comunicación europeos, incluidos cuatro españoles, tendrá un impacto negativo significativo en la libertad de prensa en Rusia:
Restringe aún más el acceso a información y noticias independientes, limitando las fuentes de información disponibles para los ciudadanos rusos.
Se enmarca en una tendencia de creciente represión y control gubernamental sobre los medios de comunicación en Rusia, que ha llevado al país a ocupar los últimos puestos en los índices de libertad de prensa a nivel mundial.
Forma parte de las medidas adoptadas por Rusia para castigar y censurar a los medios que critican o informan de manera independiente sobre la guerra en Ucrania, lo que ha llevado a un aumento de la persecución y encarcelamiento de periodistas.
Envía un mensaje claro de que el gobierno ruso no tolerará voces disidentes o críticas, profundizando el clima de autocensura y miedo entre los profesionales de los medios.
Esta prohibición representa un duro golpe a la ya deteriorada libertad de prensa en Rusia, consolidando el férreo control del Kremlin sobre la información y el discurso público en el país.
¿Qué cambios recientes se han introducido en la legislación sobre la libertad de prensa en Rusia?
Rusia ha introducido en los últimos años múltiples cambios legislativos que restringen severamente la libertad de prensa en el país.
Desde el inicio de la presidencia de Vladimir Putin en 2000, las autoridades rusas han limitado gradualmente el derecho a la protesta pacífica y sancionado con dureza a quienes lo ejercen, convirtiendo a Rusia en una región donde la disidencia está prácticamente prohibida.
Tras la invasión de Ucrania en febrero de 2022, se endurecieron aún más las leyes que regulan la libertad de expresión y prensa, definiendo nuevos «delitos» como «descreditar a las fuerzas armadas». Quien desobedezca puede enfrentar multas millonarias o hasta 15 años de cárcel.
El 4 de marzo de 2022 se aprobó una legislación que penaliza «difundir falsa información sobre las Fuerzas Armadas Rusas» y «desacreditar» a las tropas rusas en el extranjero. Desde entonces, unas 100 nuevas leyes han restringido aún más la libertad de prensa en Rusia.
Medios independientes han sido declarados «agentes extranjeros», acusados de traición y espionaje. Cientos de periodistas han tenido que abandonar el país por la represión.
Las autoridades han desarrollado un sistema de restricciones y duras represalias para aplastar las protestas públicas y suprimir toda información sobre ellas por parte de periodistas y observadores independientes.
La legislación rusa ha evolucionado en los últimos años hacia un férreo control gubernamental sobre los medios de comunicación, con leyes que permiten castigar duramente cualquier información o protesta crítica con el gobierno, lo que ha llevado a Rusia a ocupar los últimos puestos en los índices de libertad de prensa a nivel mundial.


