Reduce el riesgo de cáncer con una buena alimentación
Un reciente debate realizado en asociación con el Centro Familiar Zhu para la Prevención Global del Cáncer reveló que la inflamación crónica causada por la dieta y la nutrición puede desempeñar un papel importante en la aparición del cánce…
Un reciente debate realizado en asociación con el Centro Familiar Zhu para la Prevención Global del Cáncer reveló que la inflamación crónica causada por la dieta y la nutrición puede desempeñar un papel importante en la aparición del cáncer.
Mantener una buena alimentación es esencial para llevar una vida saludable y reducir el riesgo de diversas enfermedades, incluido el cáncer, según expertos de la Escuela de Salud Pública TH Chan de la Universidad de Harvard. El consumo de alimentos ultraprocesados, como las papas fritas, los dulces y las comidas fabricadas, así como las carnes procesadas, ha sido identificado como un factor clave en el incremento de la tasa de cáncer en Estados Unidos, según investigadores de Harvard. Además, el alcohol también se considera un carcinógeno.
Timothy Rebbeck, profesor de Prevención del Cáncer en la Escuela Chan, destacó que la inflamación crónica causada por la dieta puede provocar alteraciones y mutaciones celulares a lo largo de los años, lo que puede ser un factor desencadenante del cáncer. Además, altos niveles de insulina y ciertas grasas también influyen en el riesgo de padecer la enfermedad. Estos factores, junto con la inflamación crónica, tienen el mayor impacto de la dieta en el desarrollo del cáncer, según Edward Giovannucci, profesor de nutrición y epidemiología en la Escuela Chan.
Los expertos de Harvard recomiendan una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales y proteínas saludables como forma de reducir el riesgo de cáncer. Eliza Leone, dietista registrada, sugiere que alrededor del 50% de la dieta se base en frutas y verduras, mientras que el resto se divida entre cereales integrales y proteínas saludables. Aunque se advierte sobre las afirmaciones saludables de los suplementos, estudios han sugerido que la vitamina D puede tener propiedades para combatir el cáncer, como se demostró en el estudio VITAL llevado a cabo por investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard y el Hospital Brigham and Women’s.
Además de una alimentación saludable, el ejercicio regular también desempeña un papel importante en la reducción del riesgo de cáncer. Se ha demostrado que el ejercicio ayuda a disminuir las posibilidades de padecer diversos tipos de cáncer, como el de vejiga, mama, colon, endometrio, esófago, estómago y riñón, debido a su poder antiinflamatorio, según Giovannucci.
En cuanto a otras tendencias dietéticas, como el ayuno intermitente, los expertos señalan que no hay suficiente evidencia de que reduzca el riesgo de cáncer. Por otro lado, advierten sobre la importancia de evitar las dietas no sostenibles a largo plazo y centrarse en opciones saludables y controlar las porciones.
Los expertos de Harvard hacen hincapié en la importancia de una alimentación saludable y equilibrada para reducir el riesgo de cáncer. Además, el ejercicio regular y el control de las porciones también juegan un papel crucial en la reducción del riesgo. Al dedicar más tiempo a la cocina y sentirse cómodo preparando comidas saludables, se puede mejorar la alimentación y cuidar efectivamente la salud. La clave está en adoptar hábitos alimentarios y de estilo de vida saludables para promover una vida libre de enfermedades.